27 de abril de 2011

Destino Las Suertes (Segunda Parte)



Sentados a la mesa, frente a frente, en un rincón del bar, junto a un gran ventanal, que daba a un callejón sin salida, no reparamos en que ambos habíamos pedido al camarero lo mismo, hasta que éste apareció con una bandeja que portaba dos cañas de cerveza y dos bocadillos de tortilla de patatas de aspecto gemelar. Alex comentó que, en la cocina, alguien se había entretenido en medir "la pistola" de pan al milímetro para prepararnos un bocadillo en consonancia con "lo nuestro", recalcando "lo nuestro" en un tono tan altisonate y afectado que el camarero y yo no pudimos evitar unas risas. Luego, ya solos, probamos los bocadillos y bromeábamos, ella dándome a probar un bocado del suyo y yo del mío. Sabor gemelar también como era de esperar. Entonces, ella exclamó muy cortante:

- Bien, estamos aquí no sólo para conocernos en persona y celebrar nuestro cumpleaños. Estamos aquí para descifrar este enigma.

- Bueno - parafraseé yo - no hay tal enigma. La situación por lo que he podido inquirir es ésta: ambos nacimos el mismo día, en Maternidad del Hospital la Paz, por aquel entonces muy nuevo, ya que fue inagurado en el sesenta y cuatro. Ambos estuvimos en la misma habitación, la 321. Mi madre recuerda que tu madre era una mujer muy joven, muy tímida y que casi no le daba conversación. Mi madre, de siempre, ha sido muy parlanchina, muy dicharachera y extrovertida y me la imagino mordiéndose las uñas, nerviosa, porque su compañera de fatigas puerperales no le daba un mínimo de conversacíón. Mi madre me ha contado que no es lo mismo parir a los cuarenta que a los veinte. Tú madre aparentaba escasamente diecinueve años y la mía cumplía en julio cuarenta y dos, después de haber parido cinco hijos, el primero también como tu madre primeriza a los dieciocho...

- Bien, estás, como decimos en el claustro de profesores,llenando el canal. Es decir, hablas mucho para no aportar casi nada. Perdona que te lo diga tan claro. Pero es que me desquicia que perdamos nuestro precioso tiempo. Ya no somos unos chiquillos. Hoy cumplimos...

- Calla, no lo digas, que yo ya me planté en los cuarenta. Y mira, Alex, es importantísimo lo que te estoy refiriendo. No lo entiendes: no hay gato encerrado. Tú eres de una madre biológica, la tuya y yo de otra que nada tiene que ver, la mía. Nuestras madres, ¿se parecen físicamente? Pues no sé, tampoco tiene mucha importancia. Mi padre falleció al poquito de nacer yo de un infarto fulminante con solo cuarenta y cinco años, que es la edad que hoy cumplimos y "lagarto, lagarto", como rezas tú, espero superar este año con bien sin que me suceda lo mismo que a mi padre.

- Mi madre falleció a los cuarenta y cinco también, de un derrame cerebral. Otra casualidad de sincrodestino. Todo esto, Alejandro, es muy pero que muy extraño.

- ¡Vaya! Pues pues cuanto lo siento. No me lo habías comentado hasta ahora. Pensé que ya no nos quedaba nada por descubrir el uno del otro.

- Tu me sacas ventaja porque tu madre la describes como una mujer abierta, pero la mía siempre fue una tumba. Parecía albergar dentro de sí un secreto. No sé. Algo terrible. Algo inconfesable pese a su aspecto de "mosquita muerta" y siento hablar en esos términos de mi madre que fue una buena madre conmigo. Excelente. Pero siempre sentí sus silencios como una amenaza que me acariciaba la nuca. No sé bien cómo explicarme.

- Debieras incluir y explicar eso en tu libro, ése que me dijiste que estabas escribiendo y del que aún no me has dejado leer ni el título. Pensaba que tú y yo ya no teníamos secretos el uno para el otro.

- Precisamente mi libro versa sobre este lado oscuro de mi madre y sobre su terrible secreto. Y no puedo mostrártelo porque aún no me siento segura, no respecto a ti sino en lo que a mi concierne. No se aún si debiera quemarlo. Es terrorífico todo lo que se me va ocurriendo sobre mi madre y su secreto.

- Me tienes en ascuas.

4 comentarios:

Gastón Segura dijo...

¿Querida Gemmayle, veremos alguna vez a tu personaje atravesar el espejo?

gemmayla dijo...

Gastón, creo que como Alicia, antes ha de pasar por innumerables y sufridas pruebas.

Muy Feliz Puente madrileño !!!

Diciembre dijo...

Yo también estoy en ascuas... Es un caso digno del mismísimo Hércules Poirot :)

Besos!

Gemmayla dijo...

Seguirá seguirá, te lo prometo. en cuanto me recupere un poco.

Merecido descanso. Cerramos por vacaciones. Nos vemos pronto...Qué lo paséis genial y sensacional...

Hoy cumplirías 56. Sólo quienes somos de tu quinta y generación sabemos cuánto tuviste que soportar. Aquella época era aún muy muy machist...