11 de junio de 2011

La última función de Rajoya Zapatera

Inspirado en una historia que ha narrado Jaime Azpilicueta, director teatral, en RNE el sábado 11 de junio de 2011 en el programa de Pepa Fernández "No es un día cualquiera"


La sin par actriz, de prestigio consolidado, Rajoya Zapatera, su gigante estela, esculpida y grabada a fuego durante lustros - si los lustros se forjasen en realidad cual cuatrienios - estrenaba aquella noche de primavera, que semejaba una primavera envejecida, otoñal, caduca, a decir por los rayos, truenos, chaparrones recios que caían sobre el tejado desmantelado del teatro, como lágrimas desesperadas de ángeles caídos, viejos, cansados, ahítos, su última función, tildada de la ambigüedad extrema de las funciones que son últimas porque antes precedieron otras muchas, postrera como telón final de una etapa que acaba para que otra tal vez mejor venga a reemplazarla.

Rajoya Zapatera, acicalada con su mejor vestido de su precario fondo de armario, interpretaba esa noche "Medea desaforada e inmortal en el destierro de los Campos Elíseos", una versión esperpéntica de la prestigiosa tragedia euripidiana, escrita por ella misma con ufanas pretensiones, a modo de soliloquio-Cinco-Horas-con-Mario, a modo de parlamento shakesperiano, pero que más bien semejaba un monólogo pobre del Club de la Comedia.

En el patio de butacas una nutrida concurrencia cumplía el aforo prácticamente en un cien por cien. Se vendieron gran parte de las entradas virtualmente, porque las personas jubiladas empezaban a aceptar las imposiciones de la vida moderna y siempre un hijo, nieto o biznieto sabía cómo realizar la adquisición desde el ordenador de casa. Ese ratito de abuelos en el teatro aliviaba malas conciencias de vástagos desnaturalizados. En esta ocasión, acudieron también personas de mediana edad y algún que otro joven. Rajoya Zapatera merecía tan alta consideración y más por tantos lustros, cuatrienios, décadas y centellas, dedicados a la interpretación, las tablas, El Corral, La Cazuela, La Mosquetería, los Aposentos Privados, La Tertulia Literaria, donde intelectuales progres discuten
sobre la cualidad ética de la obra...aunque desde la primera escena a la mayoría le entraron ganas de escapar a la Alojería por obleas, barquillos, aloja y en su defecto "kit-kates" de chocolate para matar el aburrimiento, el sopor, la modorra morbosamente insoportable. Las de La Cazuela optaron por esconderse en los escusados femeninos y aún algunas osaron inmiscuirse y camuflarse en los masculinos, porque a más de una se le corrió el rímel, se le desbarató el peinado, se le enturbió el maquillaje en las patas de gallo y esas cosas no hay que mostrarlas nunca al rival, esto es, a otra mujer.

Total y en resumidas cuentas, que para mortales aburrimientos y sopores ya tenemos aquí a la Rajoya Zapatera, sucedió que a media funcion se fue la luz. Quedó todo a oscuras y como de boca de lobo o loba. Rajoya Zapatera montó en cólera desaforada cual Medea con ganas de matar no sólo a sus hijos sino también a su suegra. Increpó a los técnicos de sonido. Amenazó con despedir a los de iluminación. Despotricó contra las maquilladoras. Transcurridos unos veinte minutos que a la desafortunada Rajoya Zapatera se le antojaron lustros o cuatrienios o vaya Usted a saber, se reanudó la función en la escena Tercera del Acto II. Rajoya Zapatera como si tal cosa, como si ningún contratiempo hubiese arruinado la función, retomó sus altísimas dotes interpretativas en el mismo punto donde se habían suspendido, es decir, cuando a Medea le toca convencer a la Bruni de que ésta camele a su marido Nicolás para que le haga un huqueco en palacio, a cambio de enseñarle sus secretas dotes de seducción, que incluyen preparación de pócimas, encantamiento de serpientes y de maridos infieles y otras tretas de mujer inconfesables.

Rajoya Zapatera, inmersa en su papel como una Nuria Espert renacida y en estado de gracia, hace caso omiso a los "chist, chist" que le llegan de entre bambalinas por parte del director de escena, por parte de los técnicos, peluqueros y maquilladoras. Rajoya Zapatera se siente como una diosa, una diva de primera categoría y calidad. Rajoya Zapatera ha nacido para esto y nadie ni nada la detendrán. Todo el personal opta por desistir y se marcha. Rajoya Zapatera prosige su soliloquio sin querer percatarse de que ya desde el apagón general, los espectadores abandonaron sigilosos el patio de butacas; se marcharon las mujeres de La Cazuela, los caballeros de La Mosquetería, los intelectuales fueron los primeros en huir pies-para-que-os-quiero. ¡Hasta los vendedores de la Alojería, mezclando aloja con vino, después de unos cuantos lingotazos decidieron cerrar el chiringuito y a otra cosa mariposa!

Rajoya Zapatera apura la última palabra de la última escena, del último acto de la que sin duda será su última función.

Que baje el telón.



4 comentarios:

NoSurrender dijo...

Por favor, sí, que baje ya el telón. Que esta obra ya no va a ninguna parte y necesitamos luz natural. Pero me temo que cuando termine su representación Rajoya Zapatera, vendrá Zapaterita Rajoyoff entre aplausos de unos y abucheos de otros. Ay, qué cansancio...

gemmayla dijo...

Que lo bajen gobiernos y bancos, que más que indignados, estamos, como bien dices NoS. necesitadísimos de luz natural, de tranquilidad de espíritu, de sana alegría, de sana esperanza, de sana paz interior, de sonrisas y lágrimas propiciadas por causas naturales y no por la dinámica de este atraco a mano armada global y monumental.
Un The End, YA !!!

travis dijo...

A Rajoy lo conozco por sus palabras (por cierto, nunca en gallego). A Zapatero, por sus obras.
Vale más malo conocido que...
En este caso ¿a quién aplico el refrán?
No caigamos nunca en la fácil tentación de decir que todos los políticos son iguales. Ni sus políticas ni sus personas lo son.
A mí me caía muy bien Joaquin Almunia, un tipo sereno. Vasco, árabe, judío, muy buena mezcla. Si tuviera una gota de sangre gallega, sería casi tan un perfecto como yo.
Carecia del carisma que adornaba a Zapatero hace dos cuatrienios y fue arrollado en 2000 por Aznar, que iba sobrado de esa unción mesiánica tan cara a sus devotos.
Precisamente hoy, amiga Gemmayla, mantuve una conversación con un bajo cargo del PP, que con muy cordial desenfado me dijo que "ahora que habían ganado las elecciones" iban a aplicar serios recortes de personal en áreas de alto contenido social.
Es decir, tijeretazos sin pudor. Las urnas los refrendan. No los reprenden, como a otros.
A mí no me dan igual unos que otros, la verdad, aunque nunca he votado por ninguno de ellos. Tengo mis principios; si no te gustan, siete tazas.
A propósito de lo que dices en tu trabajado relato sobre la auténtica rival de la mujer, te cuento una anécdota.
Una vez un shrink, de los que tienen el privilegio de tratarme (jeje), me aseguró, avalado por su experiencia en cuerpos y almas, que la mujeres se ponían guapas, se "arreglaban", para gustar a las otras mujeres. Sus más implacables jueces. O juezas.
(Los hombres no pasamos de ser sus victimas. O sus verdugos, que ya sabemos que llevan puesto un capuchón y ni se fijan).
Xelas, menos mal que nos queda RNE. Por ahora, claro.
Fantástico el video de Adanowsky. La "aproximación" del chico protagonista me parece de lo más natural. La gente deberíamos decirnos, así de espontáneamente, lo hermosos que somos.
Un beso, Xelas. Sin pedirte permiso.
A_ver: _éste_brevisimo_-I_love_Juan_Gelmán

Gemmayla dijo...

"Poco se sabe

Yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos"

Juan Gelman

Travis, la alegría que me da cada vez que visitas y comentas en el blog es comparable, en mi caso, a que alguien abriese la puertecita de la jaula en la que me hallo y la abriese y este pobre pajarillo pudiese darse un garbeo por el barrio y aún volar las alturas más lejanas y luego regresar a la jaula de hojalata que ni siquiera es mía sino propiedad de los de siempre, pero ¡qué más da!, si cada cierto tiempo gozo del enorme privilegio de visitas como la tuya.

Ya he desertado desde hace tiempo de cualquier ideología política. Sé que las personas son las que cuentan. Sé que las personas más honestas, honorables y trabajadoras de cualquier partido, sindicato o empresa, son las que suelen recibir más batacazos, zancadillas, reprimendas, improperios, todo tipo de trabas físicas y desmoralizantes.
En este frente en el que me hallo, han gando los mismos y contemplar desde la barrera como se usurpan cargos entre ellos, como se machacan entre ellos, como se traicionan entre ellos, resulta hasta mordazmente divertido. Prefiero descojonarme, desternillarme, troncharme de risa para no caer en depresión. Y luego harán con los demás, lo que les de la gana.

Rajoya Zapatera es un nombre esperpéntico y bicéfalo, porque par ami PP y PSOE son los verdaderos artífices del actual Esperpento Español Posmoderno.

La rivalidad femenina no sólo en el aspecto físico me revienta, me revienta profundamente. Me revienta observar que a estas alturas de la película somos nuestras mayores enemigas. no participo, me niego a entrar en ese juego, pero que mal clima laboral crea, coño !!!

En fin, un taco de vez en cuando, sienta "collonudo", juasjuas.

Beso y abrazo entrañable, mi queridísimo Travis !!!

Gracias por esta aquí

Merecido descanso. Cerramos por vacaciones. Nos vemos pronto...Qué lo paséis genial y sensacional...

Hoy cumplirías 56. Sólo quienes somos de tu quinta y generación sabemos cuánto tuviste que soportar. Aquella época era aún muy muy machist...