El cuaderno de bitácora de Aylaworld
LA SAGA DE ALGUNAS LEYENDAS URBANAS
14 de julio de 2026
XXI. Antología de las 65 estaciones #1981
Mi amiga, contentísima, me cuenta que ha ido esta mañana a presentar solicitud de empleo en una gran cadena de supermercados franceses que pronto abrirán sucursales por todas partes y que me anime a hacer lo mismo. Así que camino, sin exagerar, unos cinco kilómetros para acudir como ella a esas oficinas. Lo peor, en mi estado, ha sido subir la empinada cuesta, pero no hay nada que mi pequeño Supermán y yo no podamos vencer. Tengo suerte y ya casi no hay personas en la fila esperando turno, aunque en sus rostros llevan escrito que están tan desesperadas como yo por encontrar trabajo. Finalmente, me toca turno y me atiende un hombre español con cara de rata y pelo seboso engominado con unas mugrientas patillas, que me suelta voz en grito, que cómo me atrevo en mi estado a solicitar empleo, si el lugar de las madres parturientas y de las que ya han tenido a sus hijos es quedarse en sus casas y que sean sus maridos quienes trabajen y lleven el pan a casa, como está mandado. Le respondo que se meta su machismo donde le quepa y me largo de allí toda sofocada. Pese a todo, me sonríe la suerte porque un autobús de línea pasa por el lugar: justo el autobús que necesito para llegar a la Facultad. Y coger este autobús cada día, os aseguro, que es una auténtica odisea. No son pocas las veces que mi pequeño Supermán y yo nos vamos andando. Pero hoy hemos tenido suerte. Llego a la Facultad tan cansada que no tengo ganas de acudir a clase. Así que me tumbo un buen rato en el césped y luego me dirijo a la librería y antes de pagar, cuento las monedas para no quedarme sin billete de autobús de vuelta y mi alegría es tan grande como la de mi amiga esta mañana, porque me alcanza el dinero para pagar una antología del poeta Miguel Hernández porque se conmemora hoy el día de su nacimiento. Me tumbo de nuevo en el césped, pensando que en esta ocasión tal vez mi pequeño Supermán y yo no nos podamos levantar, y leo el poema " Las nanas de la cebolla". "Alondra de mi casa, ríete mucho" del hombre con cara de rata, del machismo y el empleo precario. Logramos levantarnos porque los versos del poeta nos regalan fuerzas y esa misma noche me pongo de parto de mi ochomesino pequeño Supermán. Gemmayla
13 de julio de 2026
XIX. Antología de las 65 estaciones #1979
Ni la palabra basta, ni el silencio me otorgan esa paz que busco a tientas,ese rincón del alma donde el viento no desordene nunca mis quimeras. Si miro hacia la luz, el sol me ciega; si me refugio en mí, la sombra es densa. ¿Quién dictará la norma que sostenga este temblor vital que me alimenta? Es todo tan fugaz, tan leve el curso de los días que pasan sin clemencia, que apuro el hondo cáliz del tumulto mientras la noche apaga mi conciencia. SOL ACIN
12 de julio de 2026
XVII. Antología de las 65 estaciones #1977
Aquel miércoles de junio mi madre y mi padre acudieron a sus primeras elecciones libres. Muy libres no le parecieron a esa adolescente rebelde que era yo cuando escuchaba decir a un corrillo de vecinas " Yo voy a votar por Adolfo El Guapo" y alguna replicaba " Mucho más guapo es Felipe". Mi padre le decía a mi madre, " Ni que fuera un concurso de Misses" Gemmayla.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
XXI. Antología de las 65 estaciones #1981
Mi amiga, contentísima, me cuenta que ha ido esta mañana a presentar solicitud de empleo en una gran cadena de supermercados franceses que p...
-
Siguieron días de cierta calma familiar, aunque en el inmueble las cosas transcurrían por los cauces habituales, a saber, bebés y niños que ...
-









