16 de agosto de 2018

Descansa en pau, tiet Josep...Et em vas de la mà d'Aretha Franklin. Et dedico el poema de Joan Salvat Papasseit perquè si algú va saber el que va ser treballar dur des de la més tendra infància, vas ser tu. Ja no queden homes i dones d'aquesta estirp de noblesa forjada amb el dur treball i sacrifici. Us aneu i aquest món nou que ja tenim aquí, cada vegada m'agrada menys tan ple d'hedonisme i sense valors.Bon viatge. Que la terra et sigui lleu i el cel t'obri les portes del firmament....

NOCTURN PER A ACORDIÓ de Joan Salvat Papasseit
   
Heus aquí: jo he guardat fusta al moll.
(Vosaltres no sabeu
   què és
    guardar fusta al moll:
però jo he vist la pluja
a barrals
sobre els bots,
i dessota els taulons arraulir-se el preu fet de l'angoixa:
sota els flandes
i els melis,
sota els cedres sagrats.
Quan els mossos d'esquadra espiaven la nit
i la volta del cel era una foradada
sense llums als vagons:
i he fet un foc d'estelles dins la gola del llop.
Vosaltres no sabeu
   què és
    guardar fusta al moll:
però totes les mans de tots els trinxeraires
com una fandola
feien un jurament al redós del meu foc.
I era com un miracle
que estirava les mans que eren balbes.
I en la boira es perdia el trepig.
Vosaltres no sabeu
   què és
    guardar fusta al moll.
Ni sabeu l'oració dels fanals dels vaixells
-que són de tants colors
com la mar sota el sol:
que no li calen veles.






30 de julio de 2018

"París no se acaba nunca" de Enrique Vila-Matas

Este verano he descubierto a Enrique Vila-Matas y he de entonar el mea culpa por no haber abordado antes la lectura de este escritor magnífico. Estoy leyendo su ensayo "París no se acaba nunca" (Anagrama, 2003). Escogí este título este verano de 2018 por dos motivos: aún no he tenido ocasión de visitar París (otro mea máxima culpa imperdonable; creo que deberé fustigarme dándome de sartenazos en la cabeza a falta de una contundente fusta. Tampoco tengo caballo) y el título prometía un viaje sin fin a la ciudad soñada, con eso de que "no se acaba nunca".

Me siento tan seducida por esta joya, que más parece novela autobiográfica o memorias de juventud que ensayo, que sin ser comunista sigo la máxima aquella tan famosa de Lenin que dio título a una obra suya "Un paso adelante, dos pasos atrás". Es decir, leo un capítulo y luego retrocedo y leo dos o tres o cuatro o cinco ya leídos. A este paso me dan las uvas de diciembre y aún no lo habré terminado. Me siento literalmente transportada al París de los años setenta. No habría podido conocer París por aquel entonces porque era una niña y mi familia hacía poco que habíamos regresado a Cataluña de nuestra aventura americana. Pero, me habría encantado haber conocido el París de Mayo del 68 y muy especialmente los años siguientes, porque ya lo dije, no soy comunista, pero sí tengo corazón socialista y soy de talante muy pero muy protestona. Me habría sentido muy identificada con la revuelta estudiantil y con las protestas obreras. Vamos, que fue gran injusticia vital que a mi no se me permitiese estar ahí pegando gritos. En el siglo XXI se protesta pero desde las redes sociales y sin pasar ni frío ni calor. No es lo mismo.

En "París no se acaba nunca", Vila-Matas nos dice que reside en una buhardilla que le tiene alquilada Marguerite Duras. Ainsss, qué tragedia la mía que no he leído nunca nada de esta autora insigne. Ni siquiera "Hiroshima mon amour". Nuevo sartenazo en la cabeza. Son muy diversos y variopintos los personajes que transitan por esta obra de Enrique Vila-Matas. Cuando en uno de sus capítulos nos dice que ha podido ver de refilón, oblicuamente, de soslayo y pasada a Jean Seberg, a mi casi me da un jamacuco de la emoción, porque cuando yo era joven me decía mucha gente que me parecía a ella. En realidad, no nos parecíamos ni en el blanco de los ojos. Era por el corte de pelo a lo garçon. Si coges a un grupo nutrido de mujeres u hombres de la misma talla, complexión y edad y les haces el mismo corte de pelo, se parecerán tanto entre sí que casi no podrás distinguirlos. Algo parecido, me sucedía a mi por aquel entonces con la protagonista de "Buenos días, tristeza" y "Al final de la escapada", que estas dos pelis sí que me las he visto, gracias a Dios. Me libro de un buen sartenazo.

Hay otro capítulo en el que el autor nos cuenta una anécdota personal: con una toalla en ristre atravesaba todo París en metro para poder ducharse en unos baños públicos, ya que la buhardilla de la Duras no tenía ducha. Iba con miedo pensando que en cualquier momento podría toparse con alguien paisano, de Barcelona y no sabría qué decir por ir de aquella guisa con una toalla a la vista. Vamos, que no paro de preguntarme si no podía esconder la toalla en una bolsa de tela o mochila que ya se había inventado en los años 50. Para mí que era una extravagancia de la "divine gauche".

Ya no destripo más esta preciosa joya. Os animo a leerla y disfrutarla y vivirla tanto como yo.

11 de junio de 2018

Este mundo se va al garete....vamos inexorablemente abocados a la deriva...el ser humano el más bruto entre brutos..nos faltan delicadeza y respeto...

Como consumidores muy poco podemos hacer cuando vamos a la compra si prácticamente todo lleva aceite de palma. Es desesperante. Luego sucede que quieres comprar el producto sin aceite de palma o sin envase de plástico y es el triple de caro. Ver la desesperación y desolación de este orangután intentando que paren estas malditas excavadoras, nos crea una impotencia sin límites. Luego tenemos a unos valientes y denodados surferos que vienen denunciando el deplorable estado de nuestros mares, repletos de plásticos, y piensas que aún nos queda una esperanza para este planeta y esta humanidad a la deriva. También nosotros podemos hacer mucho. Es cuestión de proponérselo y concienciarse. Es misión muy ardua y difícil, pero no imposible... He escrito a todos los supermercados el siguiente email por si alguien se anima a hacer lo mismo: Me he propuesto empezar a consumir productos libres de aceite de palma en la medida de lo posible. He comparado la web de su supermercado con la de X y la de Y y Z. Su supermercado que es el supermercado que prefiero con diferencia, sólo presenta una oferta 15 productos si en el buscador se escribe " productos sin aceite de palma". X e Y ofrece muchos. Z ni siquiera tiene buscador para realizar la consulta. Me gustaría mucho que su supermercado en su web al buscar el consumidor "productos libres de aceite de palma" presente y ofrezca todos los productos que el consumidor tiene a su alcance para poder elegir. Esperando que esta sugerencia sea bien recibida, reciban cordial saludo.

22 de mayo de 2018

Para quienes podáis ir....¡qué diera por ir a todas!....

Ciclo Mujeres que no lloran en la Academia

 Lunes 21 | 19h La llamada + encuentro con Anna Castillo

 Martes 22 | 19h No sé decir adiós + encuentro con Nathalie Poza

 Miércoles 23 | 19h Un otoño sin Berlín + encuentro con Irene Escolar y Lara Izagirre

 Viernes 25 | 19h Thi Mai, rumbo a Vietnam + encuentro con Carmen Machi y Patricia Ferreira 


CIMA - Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales http://www.academiadecine.com/agenda/index.php…