19 de abril de 2023

Por favor, que llueva, una lluvia mansa y benefactora que acabe con esta brutal y acuciante sequía...

Ayer viendo el final anodino y previsible de una serie británica, reparé en que la protagonista estaba sentada junto a un gran ventanal en el interior de una casa y fuera llovían cortinas de agua, ese tipo de lluvia mansa y benefactora que tanto anhelan agricultores y buenas gentes del campo y que tanto añoramos todo el mundo en España, porque la sequía está siendo despiadada y cruel a niveles harto preocupantes. No todo el mundo está aún concienciado sobre la importancia de que todos y cada uno de nosotros hagamos un uso racional del agua. He revisado todas mis facturas anuales y el consumo mensual en nuestra casa está en torno a 15 M3 de agua. Cumple la media de gasto familiar en domicilios de parecidas características. Pero en casa nos hemos propuesto ahorrar aún más y reducir nuestro consumo no ya por la factura mensual sino por el bien de nuestro país y del planeta. Espanta el turismo tanto nacional como el que nos visita, porque todos tenemos una tendencia a olvidarnos de nuestros consumos de agua, luz, calefacción, cuando viajamos y estamos de asueto y de vacaciones. Es algo lógico y normal que hacemos sin darnos cuenta y sin mala intención, pero esta inconsciencia alegre y distendida no nos la podemos permir. Por ello, por favor, todo el mundo, incluyendo a turistas que nos visiten y a nuestro propio turismo nacional, cuidemos el agua, cada gota como si fuese oro. Y sigamos mirando al cielo implorando a Dios y a las nubes que llueva y que se cumpla nuestro bendito refrán de "Abril, aguas mil". Si no crees en Dios, reza igualmente, por favor.

11 de abril de 2023

Reflexiones éticas de esta Semana Santa 2023 que ya toca a su fin...

La Semana Santa ya toca a su fin y la de este año 2023 ha venido cargada de polémicas y hondas reflexiones. La primera la ha suscitado la popular Ana Obregón, personaje recurrente de la prensa rosa que no deja de sorprendernos. Ha sido madre-abuela de una niña por gestación subrogada y el padre biológico sería su hijo fallecido, que en paz descanse. Al parecer, Obregón cumpliría así el expreso deseo de su hijo de ser padre. La gestación subrogada es una práctica prohibida en nuestro país. No así el registro de los niños y niñas. Serían unos 2500 los registrados en España tras cumplir con el requisito de aportar una resolución judicial del país de origen, en la que se especifique la filiación del bebé y que la mujer gestante renuncia a la filiación materna en favor de la persona que ha comprado el bebé. Como podemos comprobar esta práctica es perfectamente asequible para la gente rica. Con mucho dinero es posible estar por encima de la ley en este caso de la gestación subrogada que nos concierne. Se ha polemizado también mucho sobre la edad de Ana Obregón. Polémica hipócrita y absurda, porque tenemos en España a abuelas y abuelos, muy especialmente abuelas cuidando de sus nietas y nietos sin ayuda alguna y sin que a nadie le importe la edad y estado físico y de salud de los cuidadores. La polémica está servida sin que haya consenso entre la opinión pública, unas personas a favor y otras en contra. Se suscita un profundo debate ético. Los ricos siempre han hecho sus santos bemoles. Una vez más estamos ante una justicia para el rico y otra para el pobre. Con todo, no creo que le sea nada fácil a Ana Obregón lidiar con este nuevo gran desafío al que se ha expuesto y arriesgado. La segunda polémica de estos días santos que concluyen, han sido las desafortunadas palabras de Houellebecq comparándose con las mujeres violadas. Te has pasado tres puertos, Houellebecq. No hay comparación posible y debieras pedir públicas disculpas y rectificar. Ruedas una película porno, firmas un contrato y luego te arrepientes. Podrás sentirte avergonzado y consternado, pero nunca jamás esta experiencia es comparable al trauma de una violación. Rectifica, Houellebecq. La tercera polémica traerá cola y durará lo que nos resta de año, porque el mundo rinde homenaje a Pablo Picasso en el 50 aniversario de su muerte y ha surgido un poderoso movimiento que aspira a cancelar al pintor por haber sido un maltratador y un abusador de mujeres. La académica de Bellas Artes y catedrática en la Universidad Complutense, Estrella de Diego ha manifestado que ha observado entre su alumnado a un nutrido grupo que aspira a enterrar y cancelar al artista y con muy buen criterio ha advertido que si empezamos a cancelar a todos los artistas cuya conducta nos parece recriminable, no solo perderemos más de la mitad de los artistas y sus obras, sino que esta cultura de la cancelación puede conducirnos a todo un movimiento fascista e intolerante que acabe cancelando el arte entero. Pablo Picasso no cuenta entre mis artistas favoritos,no obstante, esta semana he visto los documentales de la Noche Temática,emitidos a hora prudencial y no a altas horas de la noche como en pasadas ediciones, "Cuando Pablo se convierte en Picasso" y "Pablo Picasso y Fran¢oise Gilot, la mujer que dice no". El visionado de estos dos documentales nos muestran una época determinada, un contexto histórico muy duro y difícil y qué supuso esta época en el arte en general. Picasso es un artista de esa época concreta. Fran¢oise Gilot fue ninguneada y cancelada por el machismo de Picasso y de la corriente de la época, siendo una inmensa artista que aún vive y que en estos últimos años recibe todo un reconocimiento de su excelsa obra. De sus palabras en el documental se desprenden respeto y perdón. La opinión pública y los movimientos de la cancelación debieran reflexionar, tomar distancia, contextualizar a los diferentes artistas y aprender a separar al artista de su obra, porque "quién esté libre de pecado que tire la primera piedra".

14 de marzo de 2023

La mujer helada era Berta Isla...

Le he escuchado decir a Carlos Boyero sobre la película ganadora del Óscar, "Todo a la vez en todas partes", en La Ser que tuvo que verla en cuatro partes por obligación, tras varios intentos de verla entera. Dice "quedarse pasmado y no entender absolutamente nada ya que no le ve la gracia ni la inteligencia". Mientras decido si alquilarla o no en Filmin, ya que me desmotiva mucho la crítica de Boyero, me congratulo lo mucho que estoy leyendo este año 2023.Llevo leídos bastantes libros. No he tenido ganas de reseñarlos. Debo todo este tiempo disponible para la lectura fructífera el haber dado de baja mi cuenta de Twitter. El Pajarraco Azul me robaba muchísimo tiempo. No solo cuento con mucho más tiempo para leer y escribir. También hay tiempo para el deporte y diferentes actividades de ocio lúdicas analógicas. Acabo de terminar "Berta Isla" de Javier Marías, una novela magnífica y magistral. Me satisface haber invertido el orden de lectura: empecé leyendo Tomás Nevinson. Me alegra haberlo hecho así, porque durante la lectura de Tomás Nevinson me encariñé con el personaje. No así durante la lectura de Berta Isla. Le cogí mucha tirria y aversión a Tom, por convertir a Berta en una sufrida y resignada Penélope de la incertidumbre más absoluta y angustiosa. Luego hacia el final, regresó mi admiración y compasión hacia Nevinson. No quiero hacer spoiler, pero también hacia el final no me terminaba de cuadrar un determinado pasaje y escena acaecido en Londres que justifica que el Reino hubiese puesto los ojos en él, cuando era un joven estudiante superdotado en Oxford, con un talento fuera de serie para los idiomas, los acentos y las imitaciones, con una personalidad camaleónica que le otorgaba cualidades excepcionales para acometer trabajos de espionaje e infiltración, propios de un James Bond, agente 007, mitad inglés, mitad español, apto para "parar desgracias e intervenir en el universo, para encontrarse desterrado de él". Choca bastante que Berta Isla se exprese con el mismo registro que Tomás Nevinson, su marido y padre de sus dos hijos, pero eso es también la magia de esta novela. En la Odisea, también Homero utiliza el mismo registro para describir las andanzas de Ulises y la paciencia y lealtad y fidelidad de Penélope. Queremos igualdad, no? Pues he aquí, facultades excepcionales narrativas para ambos personajes y eso solo lo domina Javier Marías en su estilo tan peculiar y único. Tal vez, en estos días se nos esté incomodando allá arriba con la dichosa polémica y decisión de la RAE de seguir exigiendo un "solo" sin acentuar, salvo si hay ambigüedad. Marías nos regala "sólos" como panes. Un guiño de rebeldía que es de agradecer. En otro orden de cosas, hoy me he acercado a la Cuesta Moyano y he comprado "La mujer helada" de la Premio Nobel de Literatura reciente Annie Ernaux. Me ha parecido ver a Javier Marías con su abrigo largo fumando un pitillo, oteando libros.