1. Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.
2. Cuando pierdes, no pierdes la leccion.
3. Sigue las tres R: Respeto a ti mismo, Respeto para los otros y Responsabilidad sobre todas tus acciones
4. Recuerda que no conseguir lo que quieres, a veces significa un maravilloso golpe de suerte.
5. Aprende las reglas, asi sabras como romperlas apropiadamente.
6. No permitas que una pequena disputa destroce una GRAN AMISTAD.
7. Cuando creas que has cometido un error, haz algo inmediatamente para corregirlo.
8. Ocupa algo de tiempo cada dia en estar solo.
9. Abre tus brazos al cambio, pero no te olvides de tus valores.
10. Recuerda que a veces el silencio es la mejor respuesta.
11. Vive una buena y honorable vida, asi cuando seas mayor y mires atras podras disfrutarla por segunda vez.
12. Una atmosfera amorosa en tu casa es el cimiento para tu vida.
13. En discusiones con alguien querido ocupate solo de la situacion actual, no saques a relucir el pasado.
14. Comparte tu conocimiento, es una manera de conseguir la inmortalidad.
15. Se considerado con la Tierra.
16. Una vez al año ve a algun lugar en el que nunca hayas estado antes.
17. Recuerda que la mejor relacion es aquella en la que el amor por cada uno
excede la necesidad por el otro.
18. Juzga tu exito segun lo que has sacrificado para conseguirlo.
19. Acercate al amor y a la cocina con osada entrega.
Cada principio de año leo con atención los consejos de Dalai Lama. Recapacito. Medito. Si he infringido alguno, me pregunto por qué. Ventajas, Inconvenientes de tamaña rebeldía.
9 de enero de 2009
8 de enero de 2009
"Claudia perdió una Noche Vieja lluviosa sus tacones lejanos"
Engalanada, como una actriz dispuesta a desfilar por la alfombra roja de la fama y el reconocimiento, con paso firme, salió de casa, envuelta en un abrigo de visón blanco. Silbó "¡Taxi! " El taxista se detuvo en la esquina y ella tuvo que correr para evitar que un coche, que circulaba a la velocidad de la temeridad joven, le salpicara al rebasar un enorme charco. Se dejó los dos tacones de aguja de sus preciosos zapatos de charol rojo y negro en una rejilla asfáltica, pero ella con las prisas no se percató. Cuando llegó al hotel - en la habitación 2009 le aguardaba su amante -y pisó la alfombra roja del Ritz, todo el mundo, sorprendido, contemplaba la escena hilarante de aquella hermosa mujer caminando de puntillas sobre calzado plano de charol. Ella no se dió cuenta que había perdido sus tacones, porque desde la aurora al ocaso calzaba zapato de vértigo. ¡Cuántas veces desnuda la vieron los vecinos tender la colada sobre delicado calzado de tacón!
5 de enero de 2009
Telebaja de abonado
La operadora del servicio de teleasistencia municipal le indicó “Si necesitas ayuda, pulsa el botón. Acudiremos a tu casa de inmediato con custodia de llaves para atenderte en lo que precises”
Lo que más le gustaba a Fernando del asunto es que aquella voz de jovencita le tutease, borrando todo tratamiento de cortesía y respeto a los venerables ancianos de la Tercera Edad. Se sentía rejuvenecer. Notaba que le pesaban menos las piernas hinchadas, que el corazón bombeaba como el de un chaval, que se mitigaban las jaquecas, que se esfumaban los achaques hipocondríacos inventados y los reales menguaban.
Le cogió el gusto a eso de pulsar el botón por cualquier nimiedad. “Dime, Fernando, ¡en qué puedo ayudarte” “Me ha brotado una urticaria extraña en la piel, ¿podrías enviarme un médico a casa, cuando a él le venga bien?”...”¡Qué tal Fernando, cuéntame tu problema?” “Tengo atascada la pila del fregadero de la cocina, ¿podrías avisar a un fontanero de confianza que no me cobre mucho”..."¡Fernando, buen hombre, ¡cuántas horas sin saber de ti! ¿en qué puedo serte útil?" "Se me han fundido dos bombillas en el recibidor y en la cocina y temo por la noche tropezar con algo y caer, ¿podrías avisar al conserje de la finca?, intento llamarle pero no encuentro las gafas y no soy capaz de descifrar los números en mi agenda?"...."¡Fernando, bendito de Dios, ¿qué te trae por aquí?".."Necesito que me llames al antenista. La imagen sale distorsionada en la pantalla de mi televisor desde que instalaron la TDT Digital Ultra Plus..."¡Querido amigo!, ¿qué nuevas me traes hoy?".."He visto cucarachas en el baño y una rata en la despensa. Preciso que me mandes a alguien de alguna empresa fumigadora"...
Cuando Fernando alcanzó la cifra de 2009 llamadas, requiriendo a la encantadora voz de la operadora que le resolviese alguno de aquellos nimios contratiempos, le respondió una voz bronca de varón muy desagradable, áspera, grosera "¡Cretino! Te has cargado ya cinco máquinas operadoras expendedoras de servicios de teleasistencia. Soy un nuevo ingenio electrónico programable y como te pases un pelo conmigo y me acribilles a solicitudes y requerimientos, voy a desintegrate a ti y a tu puto botón de teleasistencia. ¿Te queda claro?"
El pobre Fernando accionó en el cordón el dispositivo de autoestrangulamiento, desactivó la unidad de control remoto y, tomando un relajante baño, decidió pulsar por última vez en su vida el botón ergonómico no una sola vez sino de continuo.¡ No existía mayor dicha en este mundo que la de morir pulsando un botón!
Lo que más le gustaba a Fernando del asunto es que aquella voz de jovencita le tutease, borrando todo tratamiento de cortesía y respeto a los venerables ancianos de la Tercera Edad. Se sentía rejuvenecer. Notaba que le pesaban menos las piernas hinchadas, que el corazón bombeaba como el de un chaval, que se mitigaban las jaquecas, que se esfumaban los achaques hipocondríacos inventados y los reales menguaban.
Le cogió el gusto a eso de pulsar el botón por cualquier nimiedad. “Dime, Fernando, ¡en qué puedo ayudarte” “Me ha brotado una urticaria extraña en la piel, ¿podrías enviarme un médico a casa, cuando a él le venga bien?”...”¡Qué tal Fernando, cuéntame tu problema?” “Tengo atascada la pila del fregadero de la cocina, ¿podrías avisar a un fontanero de confianza que no me cobre mucho”..."¡Fernando, buen hombre, ¡cuántas horas sin saber de ti! ¿en qué puedo serte útil?" "Se me han fundido dos bombillas en el recibidor y en la cocina y temo por la noche tropezar con algo y caer, ¿podrías avisar al conserje de la finca?, intento llamarle pero no encuentro las gafas y no soy capaz de descifrar los números en mi agenda?"...."¡Fernando, bendito de Dios, ¿qué te trae por aquí?".."Necesito que me llames al antenista. La imagen sale distorsionada en la pantalla de mi televisor desde que instalaron la TDT Digital Ultra Plus..."¡Querido amigo!, ¿qué nuevas me traes hoy?".."He visto cucarachas en el baño y una rata en la despensa. Preciso que me mandes a alguien de alguna empresa fumigadora"...
Cuando Fernando alcanzó la cifra de 2009 llamadas, requiriendo a la encantadora voz de la operadora que le resolviese alguno de aquellos nimios contratiempos, le respondió una voz bronca de varón muy desagradable, áspera, grosera "¡Cretino! Te has cargado ya cinco máquinas operadoras expendedoras de servicios de teleasistencia. Soy un nuevo ingenio electrónico programable y como te pases un pelo conmigo y me acribilles a solicitudes y requerimientos, voy a desintegrate a ti y a tu puto botón de teleasistencia. ¿Te queda claro?"
El pobre Fernando accionó en el cordón el dispositivo de autoestrangulamiento, desactivó la unidad de control remoto y, tomando un relajante baño, decidió pulsar por última vez en su vida el botón ergonómico no una sola vez sino de continuo.¡ No existía mayor dicha en este mundo que la de morir pulsando un botón!
19 de diciembre de 2008
Carta a Mefisto Junior

Carta a Mefisto Junior, hijo predilecto de Goethe por línea paterna y sobrino de Klaus Mann por la materna:
Si la carta que escribe tu narrador desde el lecho de muerte, va dirigida a una servidora, entonces, no me queda otra que cantarte cuatro frescas:
Una./ Amazona nací. Me viene de cuna. Curtida en la batalla, he llevado en volandas la pierna mutilada de un vizconde honorable demediado. He buscado con linterna los cinco dedos amputados de otro barón rampante y sólo tres hallé. Me lo agradeció infinito, pero aún ahora no me perdono no haber encontrado los dos restantes. Prosigo mis pesquisas. Un caballero inexistente murió en mis brazos. Tomé su corazón entre mis manos y susurró palabras sin sentido sobre el canto de un pájaro azul en mi oído. A su viuda mentí. Le conté que su última voluntad fue que ella supiese que la amaría eternamente desde la Nada Eterna.
Dos./ “Gamma Bienhadada”, es la metáfora, la sinécdoque más disonante que caballero agonizante me haya dedicado nunca para designar la parte que en mi no hallo, que lleve la peor parte, con el nombre de una de sus partes o miembros seccionados contrarios a la materia de las formas . Al aire libre, las palabras se las lleva el Viento de la Guerra, pero en la cámara de una claustrofóbica habitación de hospital, todo el primor, la gracia y el brío de los Epítetos Ectópagos se tornan en insultos violentos difíciles de encajar en la mejilla más cercana al cuerpo, al cuerpo agónico, que se halla en la antesala del combate perdido con la muerte.
Tres./ Si no te sitúas en lo decimonónico y se traslada tu espíritu - a punto de dejar ese cuerpo bello con vello - a otras esferas temporales y parietales, cómo quieres, mi arma, escalar las Escarpadas Fragosidades de la Sintaxis, sus Secuencias Correctas, Sus Elementos Programados. Cómo pretendes, miamolconservadoenformol, alcanzar la cima del Lenguaje Olímpico de Dior, si tu cuerpo de atleta yace inerte y baboso vomitando exabruptos, espantando plañideras desquiciadas , abroncando a enfermeras de batas desabrochadas, reclamando orinales con cuña-cadena-pulsador-ecológico-ergonómico, suplicando quimeras trasnochadas, eutanasias desahuciadas, Maresadentro y JavieresBardémenesOscarizados. Cómo suplicas ello, oye ¿??
Cuatro/ No nació la gente de mi estirpe guerrera en aquellos tiempos heroicos de “Carretera y Manta”, para hacer centinela, asistir de noche al yacente, cuidar solícitamente, escoger fosa o sepulcro por Catálogo de Oficios, Bienes, Bula, Conmemoración, Día, Misa, Oficio de Difuntos. No soporta mi merced ni una gota de sangre, si ésta es derramada entre formoles y aldehídos, sábanas y alicatados blancos, goteros y tormento de gota. No nació mi menda para esta Chirigota.
Así, que amado mío, amantísimo, vaya elaborando querencia de hallar para su agonía dama de la felonía, que le guarde a Usted su esencia, que yo salgo huyendo de esta cárcel, en la que ha querido Usted enmendarme,- por la misma ranura, onde cayó la llave, soy capaz de evaporarme, que lo suyo no es Género ni Violencia. Censura, Murmuración, Detracción me han parecido, ay mi buen amigo. Con amigos como Usted para que quiere mi alma guerrera enemigos ¡!! Huyo ya por la ranura de esta cruel cárcel de Desamor y Desventura, que “muero porque no muero, vivo sin vivir en mí y de tal manera espero, que me cuelguen el letrero, que muero porque no muero, esta cárcel, estos hierros”, estas cuñas y estas coñas..Ay, Mefisto, Mefistito....larga vida para ti.
17 de diciembre de 2008
"La maleta de Peter Pedro"

En el control rutinario aduanero del aeropuerto de la ciudad de Lumbilgia, el agente interroga al viajero, un señor sesentón atildado y muy educado:
- ¿Algo que declarar, caballero?
- Nada. No llevo nada en el equipaje.
- Abra la maleta.....Cierto, no lleva nada, pero nada de nada. Y eso, ¿por qué motivo?
- Sencillo de explicar y de entender, señor agente. Comienzo el periplo de visitas a mis hijas e hijos. Una me suele regalar pijamas por Navidad, otra calcetines y ropa interior, Matildita un cofre de productos de higiene facial y corporal..Mi hijo Pablo suele obsequiarme zapatos, mi hijo Juan Francisco alguna prenda de abrigo. A mis nueras y yernos les encanta regalarme botellas de vino, licores y embutidos. En resumidas cuentas, me apañan entre todos para todo el año.
- No sé, no sé - carraspea, desconfiado el gendarme - Resulta sospechoso viajar con una maleta vacía. Por esta vez, pase, pero en la próxima ocasión quiero ver una relación de pertenencias aquí, sino me veré en la obligación de diligenciar y dar cuenta al Juzgado de esta irregularidad.
- Entonces, señor agente, le rogaría que redacte una nota informativa en la que advierta a mis hijos que en Navidad no es preciso que me regalen nada. Nada traigo porque recibiré mucho. Nada traeré sino me regalan nada.
16 de diciembre de 2008
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