31 de octubre de 2007

"El rotativo"

El cesto de Donativos de Prensa de la Estación del Norte se encuentra vacío. Un grupo de vagabundos y mendigos se ha sentado a leer las noticias del día en un rincón acogedor de la estación, junto a la cafetería “El Andén”. Les llega el aroma embriagador de las tazas de café caliente, alineadas como cuerpo de tropa sobre la barra, de la cafetera italiana nueva que ha adquirido el dueño en el mercado del estraperlo y el chanchullo rumano que se cuece dentro y fuera de la estación. Uno de los vagabundos comenta jocoso que las tazas y la loza nuevas han sido también adquiridas ilegalmente y que daría la mitad de la mugre que lleva encima por tomar una maldita taza de café caliente mientras lee la prensa y contempla en la pantalla del televisor clandestino, - que adquirió regalado a cambio de un SEAT LEON con la culata y los cilindros quemados El Rey de Los Gitanos -, sin sentir la presión que padecen todos los demás, siempre con prisas, siempre corriendo, sorbiendo rápido el café y la leche del desayuno como si les fuese la vida en ello. “Daría la mitad de mi mugre, señor sí señor, con tal de que Paco El Ñapas me dejase permanecer horas y horas sentado a la barra de su puto bar, sin incordiarme ni amenazarme con llamar a los beneméritos securatas, que son lo peor de lo peor, malditas ratas de estación, soplonas y apuntadoras de la pasma”. “Pero la mugre es mala compañera, cierra puertas y abre las ventanas de la insolidaridad y el desprecio humano más abyectos” le replica El Séneca, que cursó dos asignaturas de primero de Filosofía tiempos ha y es un tipo muy cultivado y versado, pero lleno de mugre como todos los demás, que platican ahí sentados sosteniendo los periódicos gratuitos del día sin mayor aspiración en el horizonte de la jornada que ver pasar las horas y las gentes de la estación en un ir y venir incesante de maletas y bultos”

Los periódicos quedan esparcidos por el suelo y los asientos, cuando los mendigos deciden que tal vez hoy Paco El Ñapas está de buen talante y no tendrá inconveniente en invitarles a una taza de café de Colombia, importado ilegalmente y comprado a El Rey de los Gitanos por menos de cuarenta céntimos de euro el paquete, a porras y churros regalados por el churrero de Carretas y a un carajillo del orujo ése gallego que le traen de no sé sabe donde.

Una joven con aspecto de estudiante de informática coge al vuelo de las prisas uno de los periódicos que reposa en un asiento y se dirige a la vía 3 que la llevará a la Zona Universitaria. Un hombre cuarentón ecuatoriano se detiene un momento para otear qué periódico puede interesarle más. El compañero español que le acompaña le grita que con esa flema se avanza muy poco, pero el tipo parece no escucharle y se muestra ensimismado leyendo los titulares. La barrendera de la estación recoge los periódicos esparcidos por el suelo, hace una pelota de papel con ellos y se la lanza a un impertinente que le dijo alguna inconveniencia o grosería, que una señora mayor entendió como piropo. Esta delicada anciana se sienta y toma el último periódico que queda en el lugar. Dedica casi dos horas parsimoniosas a su lectura y cuanto termina de leer el último renglón de la página de obituarios y necrológicas, exclama en voz alta a sabiendas de que nadie la va escuchar, “¡Este periódico me lo llevo a casa. Con una página envolveré los plátanos para alargarles la vida un mes. Con otra, taparé la sartén del arroz a la cubana mientras cuece a fuego medio. Recortaré el directorio y teléfonos de interés de farmacias, ambulatorios, policía y bomberos y me lo pondré a la vista pegado con el imán del elefantito que adorna la puerta de mi nevera. Unas páginas las reservaré de alfombra para no manchar el suelo de la cocina mientras guiso. La página de la portada me vendrá bien para cubrir el fondo del cubo de la basura. Las páginas de economía las usaré para dejar relucientes los cristales. Y si sobran algunas páginas las destinaré a la relectura cuando la programación de la tele no vale un pimiento....”

30 de octubre de 2007

"Kingdome in the clouds" by Alexmartínez

"La Oligarquía de Soset"

El Alto Comité de los Hombres Sabios dictaminó que esa primavera no lloviese en todo el Condado de Hallowsilverswood.
El Estamento del Tercer Continente convocó una asamblea urgente. Si no llovía, la cosecha de los transgénicos se iría al traste. Las semillas plantadas en los áridos y desérticos campos de los Libulengos precisaban de una lluvia programada. Pero los Sabios, a tenor de los informes remitidos por el Cuadriple Equipo de Tecnócratas del Octavo Elemento, acordaron que la lluvia haría crecer las semillas. Los transgénicos alimentarían a los paupérrimos hijos de los Libulengos. Estos crecerían dos palmos más que el fruto de las semillas y el Tercer Continente se vería de nuevo plagado de la infame plebe.
El Alto Comité de los Hombres Sabios sabía que los libelungos eran la fuente de todo mal para el Planeta Soset. No se conformaban con poblar las desoladas tierras del Tercer Continente. Emigraban como hormigas de Nácvumeth hacia las praderas del Continente Putivladirkov. La lluvia no sería programada está primavera aunque los libelungos se levantasen en armas. Era preferible una guerra exterminadora que una lluvia nutricia.
Socrátruth, presidente del Alto Comité sentenció tajante, "Pasemos a otro asunto. Si en mi mano estuviese ya hubiese aniquilado a esa escoria ". "El siguiente punto del orden del día de Javedjob, es la sucesión del Príncipe de la Iglesia Universal Orbe et Urbi ", respondió la Secretaria del Comité, Tpsoezar. " Que elijan los cardenales de Orbe a Theofriz de Urbi. Es el candidato más conveniente a los intereses del Continente del Norte. Si alguien se distrae, muéstrenle los óbolos de la codicia o la opción de destierro con todos los gastos a cargo del Banco Mundial de Dionithvil.Siguiente orden del día. Rápido que me esperan para jugar un partido de Rollerpitbull en el Club de Campo de Sprinsting".
En la Batalla Tormenta del Desierto XXXVI perecieron tres millones de Libelungos y cien mil soldados de los boinas verdes del elitista ejército para la Liberación de Soset. Siguieron siete años de sequía programada, unidos a otros dos de sequía natural. Los transgénicos fueron reemplazados por cultivos de secano de bajo valor nutritivo. Las secuelas de la guerra, la hambruna y la sequía acabaron con la vida de los Libelungos. Solo sobrevivió un niño de tres meses tres días y tres minutos, Msías Libertador. Tres lobas esteparias lo amamantaron. Pero nunca se sabrá si creció, vivió y habitó entre nosotros.

24 de octubre de 2007

"Manifiesto contra Futurista. Dadá no significa Nada"

Empezó errado, equivocado. Errado, vagando de lado a lado. Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que quiera darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.
Dadá no significa nada. Un sueño intrascendente. Abajo los adjetivos. Abajo los adverbios. Los sustantivos ganarán esta guerra. Guerra, guerra, sustantivo por excelencia. Sea usted belicoso y rabiosamente pacifista. Marcial guerrero de la paz. Nada. Dadá no significa nada. Nada para nadie, sólo para ti. ¡Qué nos importan los demás si todo nació errado, equivocado, vagando de lado a lado. Apareció un hombre elegante con corbata y traje. pero a mi sólo me interesa la corbata de este señor errado, equivocado, vagando de lado a lado. Me mandan un maldito fax. Sólo me fijo en las corbatas hoy, pero a penas nadie las usa. Concluyo todo empezó errado, errado, equivocado, vagando de lado a lado. Desaparecen las corbatas como en su día los caballos por la rúa transitando y defecando. Caballos a motor hoy invaden el paisaje como mamíferos perisodáctilos que ya no se domestican fácilmente como quería el dadaísmo. Lo han conseguido. ¡Qué infierno! Y ese odio, esa aversión y misoginia a las mujeres. Las matan porque nada significa nada. Las mujeres, esos seres alados que respiramos y soñamos con un mundo de amazonas, razas guerreras que recuperamos nuestros tiempos heroicos y no molestamos a nadie. Hombres y mujeres belicosos que luchamos por la paz entre un mar de desencuentros. Cabalgo en mi caballo con ánimo varonil porque me revienta la misoginia y la voy a combatir con mis dientes y uñas de vampiresa y mujer fatal. Me lucraré con mi capacidad de seducción amorosa y podré comprarme un caballo a motor nuevo que acabará herrado, herrado, que no equivocado, vagando de lado a lado. Mi caballo a motor de amazona del futurismo me llevará a un destino posible donde recobraré mi espacio vital, mi lugar, mi sitio inalienable. Mi caballo que empezó errado, vagando de lado a lado y que acabó herrado.

23 de octubre de 2007

"La bella Dolores"

En "Las Hermanas Coloradas", un pequeño asentamiento situado junto a una lago en los fértiles valles de arenisca y piedra caliza del norte de Alabama, el Teniente General Tristán de Luna abandonó parte del avituallamiento antes de partir, dejando también en una choza al jefe rojo cherokee "Duelo de Sangre" medio herido y muy agresivo. Una flecha le había atravesado una clavícula y los gritos de ira y de dolor llegaban a los oídos de las mujeres blancas españolas que bordaban sentadas en el cobertizo de la casa del capitán Mendoza. Una de ella, Dolores, preciosa joven morena extremeña, hija del capitán dejó la labor en el suelo y sin decir nada a las demás corrió hacia la choza desoyendo las imprecaciones de su madre.

El indio había enmudecido ante la presencia de la bella Dolores que se acercó sin escrúpulo y ningún pudor, se arrodilló ante él y rasgó las enaguas de su falda para convertirlas en paños a los que daba diligentes utilidades y diferentes usos. Secaba la sangre y el sudor que fluían a borbollones. El precioso vestido de Dolores se llenó de lamparones rojos y sus labios encarnados pronunciaban cálidas palabras de consuielo. El indio lloraba en una lengua inteligible, pero Dolores exclamó "Yo te entiendo por la madre que me parió. Esto también parece un parto de sangre" Entonces para consolarlo mejor a la joven se le ocurrió contarle la historia de la fundación de aquel poblacho de mala muerte en mitad de la nada y Dolores comenzó a soltar una retahíla de bellos nombres castellanos de mujeres y hombres que habitaron la aldea hasta llegar al momento de su fundación:

- "El Teniente General Tristán de Luna dejó aquí parte de su avituallamiento y a sus tres hermanas solteras una mañana de agosto de hace cuando menos veinte años. Una se llamaba Florentina, otra Clara y la tercera Dolores como yo. Se las apodó Hermanas Coloradas porque las tres se enamoraron del mismo indio, un guapo y gallardo indio tan gallardio y guapo como tú. Acordaron gozar de él por semanas y parir los hijos que les engendraba que en total sumaron cuando menos doce. Estos niños se sumaron a la causa de la conquista y ahora son soldados españoles que sirven a nuestro rey. Una de las hermanas es mi tía Dolores a la que le encanta bordar y pretende que yo le siga en esas labnores de mortal aburrimiento. Creo, Indio Rojo y Colorado, que me gustas tú mucho más y que cuando sanen tus heridas seguiré la tradición de amancebamiento con o sin el consentimiento familiar"

Dolores le plantó un apasionado beso en la boca y el indió dejó de lamentarse por siempre jamás.