8 de agosto de 2011
Alegría alegría que he localizado a mi amiga Isa en Facebook !!!
Que sé que Juan Pardo te encantaba...va por tí, preciosa y preciada amiga
5 de agosto de 2011
Marco Valerio Marcial a su amigo Tulio Marcial......a ti, Amigo Mío...Amigo para siempre...
Las cosas que hacen feliz, / amigo Marcial, la vida, / son: el caudal heredado, / no adquirido con fatiga; / tierra al cultivo no ingrata; / hogar con lumbre continua; / ningún pleito, poca corte; / la mente siempre tranquila; / sobradas fuerzas, salud; / prudencia, pero sencilla; / igualdad en los amigos; / mesa sin arte, exquisita; / noche libre de tristezas; / sin exceso en la bebida; / mujer casta, alegre, y sueño / que acorte la noche fría; / contentarse con su suerte, / sin aspirar a la dicha; / finalmente, no temer / ni anhelar el postrer día.
Lib. X, ep. 47.
Yo, no necesito conversar
porque adivino que ya sabes como soy
tu me has conocido siempre.
Tu, cuando me miras puedes ver
dentro de mi lo que ni yo puedo entender
yo te he conocido siempre.
Amigos para siempre
Means you´ll always be my friend
Amis per sempre
Means a love that will never end
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
I feel you near me
Even when we are apart
Just knowing you are in this world
Can warm my heart
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
Ven, nos queda tanto por vivir,
buenos momentos que podemos compartir
ya solo se vivir contigo.
Se que como un día partirás
pero también se que jamás olvidarás
la amistad que nos ha unido.
Amigos para siempre
Means you´ll always be my friend
Amis per sempre
Means a love that will never end
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
I feel you near me
Even when we are apart
Just knowing you are in this world
Can warm my heart
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
Ven, nos queda tanto por vivir,
buenos momentos que podamos compartir
ya solo se vivir contigo.
Se que como un día partirás
pero también se que jamás olvidarás
la amistad que nos ha unido.
Amigos para siempre
Means you´ll always be my friend
Amis per sempre
Means a love that will never end
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
I feel you near me
Even when we are apart
Just knowing you are in this world
Can warm my heart
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
Amigos para siempre
Lib. X, ep. 47.
Yo, no necesito conversar
porque adivino que ya sabes como soy
tu me has conocido siempre.
Tu, cuando me miras puedes ver
dentro de mi lo que ni yo puedo entender
yo te he conocido siempre.
Amigos para siempre
Means you´ll always be my friend
Amis per sempre
Means a love that will never end
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
I feel you near me
Even when we are apart
Just knowing you are in this world
Can warm my heart
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
Ven, nos queda tanto por vivir,
buenos momentos que podemos compartir
ya solo se vivir contigo.
Se que como un día partirás
pero también se que jamás olvidarás
la amistad que nos ha unido.
Amigos para siempre
Means you´ll always be my friend
Amis per sempre
Means a love that will never end
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
I feel you near me
Even when we are apart
Just knowing you are in this world
Can warm my heart
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
Ven, nos queda tanto por vivir,
buenos momentos que podamos compartir
ya solo se vivir contigo.
Se que como un día partirás
pero también se que jamás olvidarás
la amistad que nos ha unido.
Amigos para siempre
Means you´ll always be my friend
Amis per sempre
Means a love that will never end
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
I feel you near me
Even when we are apart
Just knowing you are in this world
Can warm my heart
Friends for life
Not just a summer or a spring
Amigos para siempre
Amigos para siempre
3 de agosto de 2011
El Ingenioso Tintero Virtual...
El Ingenioso Tintero Virtual
Que trata de la condición y ejercicio literario del famoso Tintero Virtual
De Andrés Niporesas y de todos los tinterianos y de todas las tinterianas
En un lugar de la Red Virtual, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía y vive un espacio literario de los de dardo literario certero, solera antigua, discrepar flaco y porvenir corredor. Una olla dorada de algo más inspiración que improvisación, participación las más noches, duelos y quebrantos los sábados, votaciones los viernes, algún relato de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su devenir . El resto della concluían quedadas de antología, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su tertulia de lo más fino. Tenía en su casa una afluencia que pasaba de los cuarenta, y una mínima participación que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza de nombre Ritman, que así ensillaba el Zinacritú como tomaba la Nothern Exposure. Frisaba la edad de nuestro Tintero Virtual con los por lo menos nueve años si mal no recuerdo, me corrija Vichoff; era de complexión recia su fundador El Andrés, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la tertulia. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Niporesas, o Berceo, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Andrés a Secas. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
Es, pues, de saber que este sobredicho Tintero Virtual, los ratos que estaba ocioso, que eran los más del año, se daba a leer libros de toda índole, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio del deporte, y aun la administración de su hacienda. Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que perdió muchas horas de ver tele y de cultivo de sembradura en el jardín particular de cada quién para leer relatos de caballerías tinteriles de todas y todos en que leer, y así, llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos; y de todos, ningunos le parecían tan bien como los que compuso el famoso Quarter, porque la claridad de su prosa y aquellas entricadas razones suyas le parecían de perlas, y más cuando llegaba a leer aquellos requiebros y cartas de desafíos, donde en muchas partes hallaba escrito: La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra Literatura. Y también cuando leía: ...los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas os fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza.
Con estas razones perdía la pobre Gemmayla el juicio, y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mesmo Incuus, si resucitara para sólo ello….y con esto y un bizcocho con chocolate suculento y sus churros y porras convenidos despídese con un “Hasta luego” madrileño hasta la siguiente edición tinteril de este nuestro Ingenioso Tintero Virtual. ¡Larga vida para ello!
Que trata de la condición y ejercicio literario del famoso Tintero Virtual
De Andrés Niporesas y de todos los tinterianos y de todas las tinterianas
En un lugar de la Red Virtual, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía y vive un espacio literario de los de dardo literario certero, solera antigua, discrepar flaco y porvenir corredor. Una olla dorada de algo más inspiración que improvisación, participación las más noches, duelos y quebrantos los sábados, votaciones los viernes, algún relato de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su devenir . El resto della concluían quedadas de antología, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su tertulia de lo más fino. Tenía en su casa una afluencia que pasaba de los cuarenta, y una mínima participación que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza de nombre Ritman, que así ensillaba el Zinacritú como tomaba la Nothern Exposure. Frisaba la edad de nuestro Tintero Virtual con los por lo menos nueve años si mal no recuerdo, me corrija Vichoff; era de complexión recia su fundador El Andrés, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la tertulia. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Niporesas, o Berceo, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Andrés a Secas. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
Es, pues, de saber que este sobredicho Tintero Virtual, los ratos que estaba ocioso, que eran los más del año, se daba a leer libros de toda índole, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio del deporte, y aun la administración de su hacienda. Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que perdió muchas horas de ver tele y de cultivo de sembradura en el jardín particular de cada quién para leer relatos de caballerías tinteriles de todas y todos en que leer, y así, llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos; y de todos, ningunos le parecían tan bien como los que compuso el famoso Quarter, porque la claridad de su prosa y aquellas entricadas razones suyas le parecían de perlas, y más cuando llegaba a leer aquellos requiebros y cartas de desafíos, donde en muchas partes hallaba escrito: La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra Literatura. Y también cuando leía: ...los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas os fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza.
Con estas razones perdía la pobre Gemmayla el juicio, y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mesmo Incuus, si resucitara para sólo ello….y con esto y un bizcocho con chocolate suculento y sus churros y porras convenidos despídese con un “Hasta luego” madrileño hasta la siguiente edición tinteril de este nuestro Ingenioso Tintero Virtual. ¡Larga vida para ello!
2 de agosto de 2011
Kak molody my byli (Как Молоды мы Были) Muy feliz Día de Nuestra Señora de los Ángeles a todas mis tocayas
Oglyanis, neznakomyy prohozhiy,
Mne tvoy vzglyad nepodkupnyy znakom...
Mozhet, ya eto, - tolko molozhe,
Ne vsegda my sebya uznaem...
Nichto na Zemle ne prohodit bessledno.
I yunost ushedshaya vse zhe bessmertna.
Kak molody my byli,
Kak molody my byli,
Kak iskrenne lyubili,
Kak verili v sebya!
Nas togda bez usmeshek vstrechali
Vse cvety na dorogah zemli...
My druzey za oshibki proschali,
Lish izmeny prostit ne mogli.
Nichto na Zemle ne prohodit bessledno.
I yunost ushedshaya vse zhe bessmertna.
Kak molody my byli,
Kak molody my byli,
Kak iskrenne lyubili,
Kak verili v sebya!
Pervyy taym my uzhe otygrali
I odno lish sumeli ponyat:
Chtob tebya na zemle ne teryali,
Postaraysya sebya ne teryat!
Nichto na Zemle ne prohodit bessledno.
I yunost ushedshaya vse zhe bessmertna.
Kak molody my byli,
Kak molody my byli,
Kak iskrenne lyubili,
Kak verili v sebya!
V nebesah otgoreli zarnicy,
I v serdcah utihaet groza.
Ne zabyt nam lyubimye lica.
Ne zabyt nam rodnye glaza...
Nichto na Zemle ne prohodit bessledno.
I yunost ushedshaya vse zhe bessmertna.
Kak molody my byli,
Kak molody my byli,
Kak iskrenne lyubili,
Kak verili v sebya!
like you're alive again
take ten broken limbs
and make it alright for them
and I needed you more,
more than you'll ever notice
but I need to do more
if you're to ever know this
or you won't care at all
no, you won't care at all
for you won't care at all
no, you won't care at all
dance puppet boy
if you do a good job
then they'll want you again,
give it all that you've got
show them the joy and the pain and the ending
then do it again, and we'll all stop pretending
they'll pay more attention to what's before mentioned
as you bob your head
'cause you're not even listening
a very small few of you even give meanings
but laugh, clown boy, laugh
'cause it's always so pleasing
feel, damn you, feel
like you're alive again
I needed to know,
needed a show of hands
for all this couldn't be sure
as we see a lot of them
and i traded it all,
could i make a difference
at all?
I met a woman,
she was wonderful,
everything perfect,
we both had the world
but I filled up my senses
with thoughts from the ghost
and i spent her life savings
left no room for
both of us
crying and trying
and screaming aloud,
I barely can see her tumultuous crowds
are careful to hide her and sing much too loud
see, you don't even know what i'm talking about
feel, damn you, feel
like you're alive again
I needed you more,
than you would ever've noticed
Et Al
Couldn't be sure
that you would ever notice
but i gave it my all
did i make a difference at all?
like you're alive again
take ten broken limbs
23 de julio de 2011
Retrato de Audrey Bepburn adolescente, asomada a la ventana de su casa.
Audrey ha devorado una lata entera de leche condensada, mientras dibuja estampas de la Liberación. Sus brazos son tan flacos que parecen una prolongación de sus roídos lápices de colores, deslizándose sobre el papel.
Antes se ha dibujado a sí misma, bailando ella sola sobre un escenario, sin público y con la sola compañía de un piano sin pianista. Lo ha titulado “Edda Van Heemstra, Audrey Kathleen Ruston soy a partir de ahora”. Lo ha escrito en español, idioma que su madre se empeña en enseñarle después de dominar inglés, francés, holandés e italiano. Ahora su madre quiere que aprenda alemán y español, justo ahora que los nazis y los fascistas caerán. El alemán no le gusta, pero el español le cautiva, porque una de sus profesoras de baile es española y le enseñaba a tocar las castañuelas y preciosos bailes locales. Su profesora es vecina suya, reside en su misma calle con su otra profesora Sonia Gaskell, y a Audrey le gusta cada día asomarse a la ventana cuando ella se dirige a la escuela de primaria para saludarla. La llama “Señorita Ángeles, señorita María...que tenga muy buen día”.”Muchas gracias, preciosa Edda. Quiero que regreses a la escuela y retomes tus clases. Dime que lo harás”. Audrey asiente, mientras esboza una sonrisa, pero las lágrimas están a punto de brotar.
También se ha dibujado en compañía de su madre amasando harina de tulipanes para elaborar galletas. Audrey se dibuja siempre a sí misma con brazos robustos y aspecto saludable.
En otra estampa pinta de color gris un abrigo enorme, que le queda muy grande, a un niño que ha dibujado rubio, entrando en un tren de la mano de sus padres. Aquí sólo destaca el color amarillo de los cabellos frágiles del niño y el gris del abrigo. El resto del dibujo está pintado a lápiz. Lo ha titulado en inglés “Yo era una niña, observando a un niño”
Audrey siente ardor de estómago y la leche condensada quiere salir despedida, como buscando el camino de regreso hacia la lata de la que fue engullida, pero la adolescente no quiere vomitar y se cubre la boca, musitando “quédate ahí, quédate, que quiero engordar y recuperar el tiempo perdido”
Audrey mira el reloj, es la hora en la que su profesora de baile regresa con Tony, su antiguo profesor en la etapa de primaria. Le gusta espiarles por la ventana cuando se besan. Suelen hacerlo discretamente en la esquina de St Antoniesbreestraat, cuando se pierde de vista la torre de la iglesia de Zuiderkerk. A Audrey le encanta verles tan enamorados. Hoy, Día de la Liberación, ellos se han percatado y la reprenden entre risas “Edda, Edda, eso no se hace, espiar a la gente”. “Ya no me llamo Edda, querida profesora y estimado profesor. A partir de hoy, por favor, llámenme por mi verdadero nombre, Audrey Kathleen Ruston, se lo ruego, por favor. “ “Está bien, preciosa Audrey. Tony, por favor, saca tu cámara Kodak y tómale una fotografía para tu reportaje sobre la Liberación” “Sonríe, Audrey, sonríe. Di KISSSSSSSSSSSSS”. La niña obedece, pero hay agua cristalina empañando sus ojos. Audrey se seca sus lágrimas, las paladea y, qué extraño, tienen un sabor dulce. "Saben a leche condensada" susurra. Saluda a sus profesores. Contempla desde la ventana como se alejan. Tony y Ángeles están tan delgados que cuando se besan furtivamente en la siguiente esquina, Audrey piensa que aquellos besos son de cristal. Son los besos más bellos que ha podido contemplar nunca. Ella nunca ha visto a sus padres besarse así.Se promete que cuando ella sea mayor y pueda besar a un hombre, lo hará como lo hacen ellos, sus queridos profesores, los mejores que ha tenido nunca y tendrá.
Antes se ha dibujado a sí misma, bailando ella sola sobre un escenario, sin público y con la sola compañía de un piano sin pianista. Lo ha titulado “Edda Van Heemstra, Audrey Kathleen Ruston soy a partir de ahora”. Lo ha escrito en español, idioma que su madre se empeña en enseñarle después de dominar inglés, francés, holandés e italiano. Ahora su madre quiere que aprenda alemán y español, justo ahora que los nazis y los fascistas caerán. El alemán no le gusta, pero el español le cautiva, porque una de sus profesoras de baile es española y le enseñaba a tocar las castañuelas y preciosos bailes locales. Su profesora es vecina suya, reside en su misma calle con su otra profesora Sonia Gaskell, y a Audrey le gusta cada día asomarse a la ventana cuando ella se dirige a la escuela de primaria para saludarla. La llama “Señorita Ángeles, señorita María...que tenga muy buen día”.”Muchas gracias, preciosa Edda. Quiero que regreses a la escuela y retomes tus clases. Dime que lo harás”. Audrey asiente, mientras esboza una sonrisa, pero las lágrimas están a punto de brotar.
También se ha dibujado en compañía de su madre amasando harina de tulipanes para elaborar galletas. Audrey se dibuja siempre a sí misma con brazos robustos y aspecto saludable.
En otra estampa pinta de color gris un abrigo enorme, que le queda muy grande, a un niño que ha dibujado rubio, entrando en un tren de la mano de sus padres. Aquí sólo destaca el color amarillo de los cabellos frágiles del niño y el gris del abrigo. El resto del dibujo está pintado a lápiz. Lo ha titulado en inglés “Yo era una niña, observando a un niño”
Audrey siente ardor de estómago y la leche condensada quiere salir despedida, como buscando el camino de regreso hacia la lata de la que fue engullida, pero la adolescente no quiere vomitar y se cubre la boca, musitando “quédate ahí, quédate, que quiero engordar y recuperar el tiempo perdido”
Audrey mira el reloj, es la hora en la que su profesora de baile regresa con Tony, su antiguo profesor en la etapa de primaria. Le gusta espiarles por la ventana cuando se besan. Suelen hacerlo discretamente en la esquina de St Antoniesbreestraat, cuando se pierde de vista la torre de la iglesia de Zuiderkerk. A Audrey le encanta verles tan enamorados. Hoy, Día de la Liberación, ellos se han percatado y la reprenden entre risas “Edda, Edda, eso no se hace, espiar a la gente”. “Ya no me llamo Edda, querida profesora y estimado profesor. A partir de hoy, por favor, llámenme por mi verdadero nombre, Audrey Kathleen Ruston, se lo ruego, por favor. “ “Está bien, preciosa Audrey. Tony, por favor, saca tu cámara Kodak y tómale una fotografía para tu reportaje sobre la Liberación” “Sonríe, Audrey, sonríe. Di KISSSSSSSSSSSSS”. La niña obedece, pero hay agua cristalina empañando sus ojos. Audrey se seca sus lágrimas, las paladea y, qué extraño, tienen un sabor dulce. "Saben a leche condensada" susurra. Saluda a sus profesores. Contempla desde la ventana como se alejan. Tony y Ángeles están tan delgados que cuando se besan furtivamente en la siguiente esquina, Audrey piensa que aquellos besos son de cristal. Son los besos más bellos que ha podido contemplar nunca. Ella nunca ha visto a sus padres besarse así.Se promete que cuando ella sea mayor y pueda besar a un hombre, lo hará como lo hacen ellos, sus queridos profesores, los mejores que ha tenido nunca y tendrá.
20 de julio de 2011
Dedicado a mi padre......"now i understand what you tried to say to me."
Página manuscrita, hallada en aguas de Tahití, en el interior de una botella lanzada al mar, perteneciente, según investigadores de National Geographic, al relato autobiográfico "Noa", redactado de propio puño y letra por Paul Gauguin:
....¿Qué puedo decir de Vincent y su maldita oreja? ¡Cuántas especulaciones, cuántas falacias vertidas y ninguna cierta! Hubiese querido sajarla yo mismo con aquella navaja que Vincent utilizaba para todo, en especial para señalar la noche estrellada sobre el Ródano. "Mira, Paul, mira cómo brilla el filo a la luz de la luna y por la reverberación de los sonidos nocturnos" "¿Qué sonidos, Vincent? ¿Qué sonidos escuchas?" Le preguntaba yo, ingenuo. Los únicos ruidos que yo percibía eran los de mis tripas hambrientas. Llevábamos dos o tres días sin probar bocado. "Escucho la voz de una mujer joven que me asegura que posará para mí horas y horas" "¡Pamplinas! Ninguna mujer es capaz de posar para ti más de media hora seguida sin morir de terror. ¿Qué les haces?"...Van Gogh mudó el rostro. Era capaz de transfigurar su expresión en cuestión de milésimas de segundo de ángel a demonio. Yo disfrutaba haciendo eso, dominándole por tan poca cosa. Mis comentarios, hasta los más nimios, le ofendían en grado sumo. Entonces, yo disfrutaba de lo lindo, como un niño chico. No era consciente de su ira, de su dolor...Pensaba que aquellos enfados eran chiquilladas de espíritu inmaduro. Siempre vi a Vincent como a un niño grande, como a mí mismo. Ambos nos habíamos resistido a crecer, a madurar, a comportarnos como seres adultos y civilizados. Pero tarde entendí que, en realidad, Vincent nació siendo un viejo, un anciano decrépito atrapado en un cuerpo joven, lleno de vitalidad, ansioso, vitalista. Percibía en él una existencia fraguada por muchas otras vidas, pasadas, presentes, futuras...en especial, futuras. Vincent Van Gogh no era un hombre de este tiempo. Su fervor religioso, su fanatismo, disfrazaba y encubría en realidad el anhelo, la evolución, el cambio radical del ser humano presente, en una criatura de otra civilización de otro tiempo, mucho más avanzado, mucho más evolucionado espiritualmente que yo mismo, que me tenía por entonces por el ser más espiritual del universo.
Le intenté tranquilizar aduciendo que sólo estaba gastándole una de mis bromas pesadas, pero ya era tarde. Grité que tanta ironía mía brotaba de mis propias tripas hambrientas. Entonces él, en forma de pinza, con sus dedos, tiró de su oreja izquierda y con la navaja se mutiló el lóbulo, aunque a mí me pareció ver que se arrancaba la oreja entera de cuajo, ya que manaba sangre abundante. Entretanto vociferaba “¡Come, come hasta el hartazgo, glotón! ¡Sólo piensas en comer!”. Se desmayó, se desvaneció ante mí, asiendo firme el trozo de carne entre sus dedos. Quise arrancarle el lóbulo aprisionado entre el índice y el pulgar, tal y como sostenía el pincel cuando pintaba sus enérgicos lienzos, para sumergirlo en el agua fría del Ródano ,con la esperanza de un posible injerto, pero lo sostenía con una fuerza casi titánica, que me amedrentó. Yo también perdí el conocimiento. Cuando lo recobré, Vincent ya no estaba allí. Corrí en su búsqueda, primero a casa, pero allí no estaba. Luego recorrí todos los lugares que solíamos frecuentar y Raquel, la prostituta del burdel al que solíamos acudir, me contó, aterrada, que Vincent, momentos antes, le había ofrecido el lóbulo como presente, “el mejor diamante, la mejor joya que te regalarán jamás” le había dicho en estado de pura enajenación. Entendí entonces que poco podía hacer. Me senté en un escabel y pedí a Raquel una botella de absenta. Para cuando vinieron en mi búsqueda un comisario y dos agentes, yo ya había ingerido cuando menos tres botellas y el interrogatorio no lo recuerdo pero sin duda debió ser de lo más penoso, dado mi estado.
Este desafortunado episodio me sigue atormentando ahora, porque cada vez que Vincent esgrimía su navaja, a mi me entraban ganas irrefrenables de agredirle de alguna manera, ya que me exasperaba su manera de comportarse, pero bien sabe Dios, si no bebe tanta absenta como yo y está lúcido y cuerdo, que nunca llevé estos aciagos e infaustos pensamientos más allá de mi mente oscura, confusa, turbada y siempre perpleja.
Escribo lo que en realidad sucedió, pero lo arranco del legajo de hojas que componen mi autobiografía, para lanzar mi testimonio al mar metido en esta botella que navegará a la deriva de la posteridad. Milagro será que alguien la pesque, porque mucho me temo que encallará, cual una vieja y pesada ancla, en las honduras del olvido.
12 de julio de 2011
Hasta siempre Facundo Cabral, el niño que pidió trabajo y no limosna....
- Me tenés vos achanchado de escucharle la misma monserga, Señora madre del niño éste. Mientras no tengamos un rostro, cualquiera sabe, a gamba, dónde andará el zagal. ¡Ya le vale no tener foto de la criaturita entre tanta prole como ha parido!
- Bailando como estoy en la cuerda floja, ¿cómo pretende que tenga foto familiar si ando siempre sin un chavo? ¡Y ahora sin techo! ¡Mi suegro me echó a la rúa con los ocho hijos y mi marido me abandonó anteayer! A puchos agarraré este toro por las astas, pero antes encuéntreme a mi hijo Rodolfito...Rodolfito Enrique Facundo Cabral se llama. Tiene nueve años y aunque no tengo foto de él, destaca por encima de los demás de su edad porque es muy alto y corpulento y aparenta los catorce años por su desenvoltura. Pense que al apretarle el brage, regresaría y de yapa, él adora a sus hermanos y a mi me venera tanto como a nuestra virgencita. Tiró a la marchanta camino de cuatro meses y yo si no aparece pronto, me quiero morir, que es insoportable perder marido, padres, suegros, casa, e hijos todo a una. Salgo con los pies para adelante y se acabó. No lo soporto más.
- ¡Calle, calle, madre desalmada, que los que quedan la necesitan! ¿Quién les mandará traer tanta prole al mundo del diablo?
- Mis hijos, me los ha mandado Dios y él sabrá por qué, pero le ruego que busque a mi hijo y me lo traiga sano y salvo, por el amor de...
- Del Diablo...si Señora, sí, yo llevo casi cuatro meses mirando rostros de desarrapados de nueve años, pero su hijo, doña, su hijo no tiene rostro y mientras no tengamos un rostro, es labor valdía, ¿entiende?
- Mi hijo no tendrá rostro, pero tiene un nombre bien bello, Rodolfo Enrique se llama...Facundo Cabral....
- ¡Mirad!...¡Escuchad lo qué dice el noticiero de la radio de la cafetería El Goya Español! Un mocoso, un nene de sólo nueve años está conversando con el mismísimo Juan Domingo Perón y su Evita. Refiere que ha caminado durante cuatro meses desde Berisso en La Plata hasta Buenos Aires, hasta las mismísimas estancias de la Casa Rosada, burlando el cerco policial, para pedir al presidente si él " daba trabajo a los pobres". Cosa entrañable. Se me pone el vello como escarpias. Ha dicho la Primera Dama muy emocionada y hondamente conmovida, "Por fin alguien que pide trabajo y no limosna". Ha preguntado cómo se llama este héroe nacional. El niño responde: "Me llamo Roberto Enrique..pero desde hoy, Facundo Cabral porque ya no soy niño. Ya soy todo un hombre, el hombre que se marchó de casa y nos abandonó. Yo ocuparé a partir de ahora su lugar.
Hasta siempre, Rodolfo Enrique Facundo Cabral...
- Bailando como estoy en la cuerda floja, ¿cómo pretende que tenga foto familiar si ando siempre sin un chavo? ¡Y ahora sin techo! ¡Mi suegro me echó a la rúa con los ocho hijos y mi marido me abandonó anteayer! A puchos agarraré este toro por las astas, pero antes encuéntreme a mi hijo Rodolfito...Rodolfito Enrique Facundo Cabral se llama. Tiene nueve años y aunque no tengo foto de él, destaca por encima de los demás de su edad porque es muy alto y corpulento y aparenta los catorce años por su desenvoltura. Pense que al apretarle el brage, regresaría y de yapa, él adora a sus hermanos y a mi me venera tanto como a nuestra virgencita. Tiró a la marchanta camino de cuatro meses y yo si no aparece pronto, me quiero morir, que es insoportable perder marido, padres, suegros, casa, e hijos todo a una. Salgo con los pies para adelante y se acabó. No lo soporto más.
- ¡Calle, calle, madre desalmada, que los que quedan la necesitan! ¿Quién les mandará traer tanta prole al mundo del diablo?
- Mis hijos, me los ha mandado Dios y él sabrá por qué, pero le ruego que busque a mi hijo y me lo traiga sano y salvo, por el amor de...
- Del Diablo...si Señora, sí, yo llevo casi cuatro meses mirando rostros de desarrapados de nueve años, pero su hijo, doña, su hijo no tiene rostro y mientras no tengamos un rostro, es labor valdía, ¿entiende?
- Mi hijo no tendrá rostro, pero tiene un nombre bien bello, Rodolfo Enrique se llama...Facundo Cabral....
- ¡Mirad!...¡Escuchad lo qué dice el noticiero de la radio de la cafetería El Goya Español! Un mocoso, un nene de sólo nueve años está conversando con el mismísimo Juan Domingo Perón y su Evita. Refiere que ha caminado durante cuatro meses desde Berisso en La Plata hasta Buenos Aires, hasta las mismísimas estancias de la Casa Rosada, burlando el cerco policial, para pedir al presidente si él " daba trabajo a los pobres". Cosa entrañable. Se me pone el vello como escarpias. Ha dicho la Primera Dama muy emocionada y hondamente conmovida, "Por fin alguien que pide trabajo y no limosna". Ha preguntado cómo se llama este héroe nacional. El niño responde: "Me llamo Roberto Enrique..pero desde hoy, Facundo Cabral porque ya no soy niño. Ya soy todo un hombre, el hombre que se marchó de casa y nos abandonó. Yo ocuparé a partir de ahora su lugar.
Hasta siempre, Rodolfo Enrique Facundo Cabral...
5 de julio de 2011
F.R.I.D.A
Frida, Frida, Frida...Tú nombre me parece el más hermoso, querida hermana - le susurra Cristina al oído como una cantilena de arrullo, como una nana consoladora. Frida, postrada en el lecho del Hospital de Coyoacán, esboza una sonrisa. Sólo es capaz de hacerlo ante su dilecta hermana. Las demás le arrancaban realidades como sueños, celos devoradores como autorretratos de flores lacerantes y lanzas de fragancia luctuoria. Frida se deja acariciar, se deja peinar por su hermana la larga cabellera trenzada. Durante unas horas se olvidará de sí misma y contemplará la vida a través de la mirada y del espejo que su hermana tiende ante sí para que contemple su belleza doliente como de princesa de cuento húngaro. Aquellos desgarradores y bellos cuentos que les contaba su padre en las noches de falsas leyendas.
Rivera, Rivera, Señor Rivera, ¿qué pinta Usted en ese mural? No se moleste mucho, no se importune mucho, mi Señor Pintor Rivera, porque llegaré con mi tropa de compinches y juntos le mandaremos el mural al carajo de los murales de todos los auditorios de todas las escuelas y será su mural el hazmerreír de esta Escuela Nacional Preparatoria, Preparatoria para la Nada del Aburrimiento más mortal. Pínteme a mi, Señor Rivera, que le será de más provecho. Soy la modelo perfecta. Míreme bien, Señor Rivera, tengo una pierna más delgada que la otra, llena de clavos, tornillos y toda la ferretería que Usted precisa para decorar su bello mural. Soy como un rinoceronte nacido en medio del estanque de la Nada. Pínteme a mí, Señor Rivera, y se llevará el premio nacional.
Idiota, he sido una cretina, una verdadera idiota por cruzar la vía del maldito tranvía !!! ¿Te puedes creer que el pasamanos me ha atravesado el vientre, lo único bello e intacto que me quedaba? Pintaré el maldito tranvía atravesando mi vientre como un puto hijo mal parido. ¡Mala madre! ¡Eso es lo que soy! ¡No sé cuidar de mi misma! ¿Cómo cuidaré de mi prole tan anhelada?...¡No me consuelen, farsantes, no me recen bondades ante tal estropicio! Ya no soy un ser humano. Soy una Eva de Hierro expulsada del Edén de Carne y Hueso. Soy una chatarra infrahumana bienamada del demonio. ¡Soy la Idiota que toda familia quiso tener!
Diego, Diego, Diego...has partido mi alma en dos !!! ¡La Tehuana me roba mi mejor parte, odioso Diego! La Tehuana arranca la Madre de mi Espíritu y tú no eres mi padre, Diego y nunca lo serás. Te odio y te amo, como esa Frida partida en dos, atravesada por una vena que es en realidad una arteria coronaria y emulgente. ¡Hasta mis riñones son de diferente estirpe! Arráncame el Riñón de la Tehuana, Diego, que quiero ver a mi madre y su sangre española. Llévame a Europa, Diego. Llévame a la Madre Patria porque me estás aniquilando como sólo tu sabes hacerlo, ser odioso, obeso, gordo, concupiscente.¡ Diego, Elefante Devorapalomas! Esta paloma mensajera quiere volar. Ábreme la jaula de oro...déjame volar, Diego, mal hombre.
Azul, Azul, que me entierren en la Casa Azul y que mis cuadros se incineren conmigo. Alegre, Alegre, Alegre, "Espero alegre la salida y espero no volver jamás"
Rivera, Rivera, Señor Rivera, ¿qué pinta Usted en ese mural? No se moleste mucho, no se importune mucho, mi Señor Pintor Rivera, porque llegaré con mi tropa de compinches y juntos le mandaremos el mural al carajo de los murales de todos los auditorios de todas las escuelas y será su mural el hazmerreír de esta Escuela Nacional Preparatoria, Preparatoria para la Nada del Aburrimiento más mortal. Pínteme a mi, Señor Rivera, que le será de más provecho. Soy la modelo perfecta. Míreme bien, Señor Rivera, tengo una pierna más delgada que la otra, llena de clavos, tornillos y toda la ferretería que Usted precisa para decorar su bello mural. Soy como un rinoceronte nacido en medio del estanque de la Nada. Pínteme a mí, Señor Rivera, y se llevará el premio nacional.
Idiota, he sido una cretina, una verdadera idiota por cruzar la vía del maldito tranvía !!! ¿Te puedes creer que el pasamanos me ha atravesado el vientre, lo único bello e intacto que me quedaba? Pintaré el maldito tranvía atravesando mi vientre como un puto hijo mal parido. ¡Mala madre! ¡Eso es lo que soy! ¡No sé cuidar de mi misma! ¿Cómo cuidaré de mi prole tan anhelada?...¡No me consuelen, farsantes, no me recen bondades ante tal estropicio! Ya no soy un ser humano. Soy una Eva de Hierro expulsada del Edén de Carne y Hueso. Soy una chatarra infrahumana bienamada del demonio. ¡Soy la Idiota que toda familia quiso tener!
Diego, Diego, Diego...has partido mi alma en dos !!! ¡La Tehuana me roba mi mejor parte, odioso Diego! La Tehuana arranca la Madre de mi Espíritu y tú no eres mi padre, Diego y nunca lo serás. Te odio y te amo, como esa Frida partida en dos, atravesada por una vena que es en realidad una arteria coronaria y emulgente. ¡Hasta mis riñones son de diferente estirpe! Arráncame el Riñón de la Tehuana, Diego, que quiero ver a mi madre y su sangre española. Llévame a Europa, Diego. Llévame a la Madre Patria porque me estás aniquilando como sólo tu sabes hacerlo, ser odioso, obeso, gordo, concupiscente.¡ Diego, Elefante Devorapalomas! Esta paloma mensajera quiere volar. Ábreme la jaula de oro...déjame volar, Diego, mal hombre.
Azul, Azul, que me entierren en la Casa Azul y que mis cuadros se incineren conmigo. Alegre, Alegre, Alegre, "Espero alegre la salida y espero no volver jamás"
20 de junio de 2011
"El viejo y el mar...el último Sirtakis"
En mi último viaje a Grecia, visité la tumba de Nikos Kazantzakis en Heraklion (Ηράκλειο ) Su epitafio reza: "No espero nada. No temo nada. Soy libre" ( Δεν ελπίζω τίποτα. Δε φοβούμαι τίποτα. Είμαι λεύτερος)
Me pregunté entonces qué esperaba yo con este viaje desesperado, qué esperaba de la vida en general, qué esperaba de mi destino particular.
Me interrogué sobre mis miedos pasados, presentes...sobre si los venideros me amedrantarían aún más.
Medité sobre mi libertad, si me sentía libre, si lo era realmente, si era la libertad una quimera o una realidad que sólo los demás alcanzaban siéndome a mí vedada. Si tal vez fuese yo, cretino, engreído de mi, el único ser libre del universo por hallarme en la isla del blanco azúcar árabe, la cándida isla de Alexis Zorba.
Pero el espíritu de Kazantzakis no me inspiró ninguna respuesta, tal vez cansado de atender y escuchar peticiones absurdas de viajeros adictos a cultos supersticiosos y a vulgar mitomanía. Tal vez porque el espíritu del escritor nunca hubiese descansado ahí.
Opté por desistir de consultas tan trascendentales y decidí acercarme a la playa en tantas ocasiones solitaria. A lo lejos se dibujaba el perfil de un hombre sobre el mar, como una diminuta montaña recortada en el firmamento. Me fui aproximando y no tardé en darme cuenta de que se trataba de un anciano, de un hombre nonagenario sentado a la orilla, extasiado, contemplando el mar y musitando unos rezos. Me dio reparo interrumpir, pero fue él quien dejó de rezar, me sonrió y su rostro arrugado me pareció el mapa con más fragosidades, quiebras, depresiones y accidentes de lugar alguno. Era su cara el escondrijo ideal donde yo hubiera querido perder y esconderme. Le saludé. El me respondió con una ligera inclinación de cabeza y una sonrisa que por un momento convirtió los hondos pliegues en surcos insondables.
- Te esperaba. Soy el viejo Nikos, el viejo Alexis. He acudido a tu llamada. Responderé a tus dudas, pero ya no estoy en condiciones de bailar más “Sirtakis”
- Me quedo sin palabras, amado maestro.
- No esperes nada, salvo el amor. No temas nada, salvo a ti mismo y los demonios de tu alma. Eres tan libre como yo, como los demás, pero tu libertad muere con tus miedos, tu libertad se aniquila porque aún no conoces, ni has conocido el amor. Corre a buscarlo.
Dijo esto y el noble anciano se esfumó como una reverberación marina. Mi viaje había concluido.
1 de junio de 2011
Que no nos importe un pepino !!!
Vivan los pepinos, los calabacines, los tomates de nuestra exquisita huerta andaluza, de nuestra gloriosa huerta española, la mejor huerta europea de toda la dieta mediterránea !!!
Españolas y españoles, degustemos los ricos pepinos aunque los cargue el mismo diablo alemán !!!
Españolas y españoles, degustemos los ricos pepinos aunque los cargue el mismo diablo alemán !!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
Siguieron días de cierta calma familiar, aunque en el inmueble las cosas transcurrían por los cauces habituales, a saber, bebés y niños que ...

