30 de julio de 2018

"París no se acaba nunca" de Enrique Vila-Matas

Este verano he descubierto a Enrique Vila-Matas y he de entonar el mea culpa por no haber abordado antes la lectura de este escritor magnífico. Estoy leyendo su ensayo "París no se acaba nunca" (Anagrama, 2003). Escogí este título este verano de 2018 por dos motivos: aún no he tenido ocasión de visitar París (otro mea máxima culpa imperdonable; creo que deberé fustigarme dándome de sartenazos en la cabeza a falta de una contundente fusta. Tampoco tengo caballo) y el título prometía un viaje sin fin a la ciudad soñada, con eso de que "no se acaba nunca".

Me siento tan seducida por esta joya, que más parece novela autobiográfica o memorias de juventud que ensayo, que sin ser comunista sigo la máxima aquella tan famosa de Lenin que dio título a una obra suya "Un paso adelante, dos pasos atrás". Es decir, leo un capítulo y luego retrocedo y leo dos o tres o cuatro o cinco ya leídos. A este paso me dan las uvas de diciembre y aún no lo habré terminado. Me siento literalmente transportada al París de los años setenta. No habría podido conocer París por aquel entonces porque era una niña y mi familia hacía poco que habíamos regresado a Cataluña de nuestra aventura americana. Pero, me habría encantado haber conocido el París de Mayo del 68 y muy especialmente los años siguientes, porque ya lo dije, no soy comunista, pero sí tengo corazón socialista y soy de talante muy pero muy protestona. Me habría sentido muy identificada con la revuelta estudiantil y con las protestas obreras. Vamos, que fue gran injusticia vital que a mi no se me permitiese estar ahí pegando gritos. En el siglo XXI se protesta pero desde las redes sociales y sin pasar ni frío ni calor. No es lo mismo.

En "París no se acaba nunca", Vila-Matas nos dice que reside en una buhardilla que le tiene alquilada Marguerite Duras. Ainsss, qué tragedia la mía que no he leído nunca nada de esta autora insigne. Ni siquiera "Hiroshima mon amour". Nuevo sartenazo en la cabeza. Son muy diversos y variopintos los personajes que transitan por esta obra de Enrique Vila-Matas. Cuando en uno de sus capítulos nos dice que ha podido ver de refilón, oblicuamente, de soslayo y pasada a Jean Seberg, a mi casi me da un jamacuco de la emoción, porque cuando yo era joven me decía mucha gente que me parecía a ella. En realidad, no nos parecíamos ni en el blanco de los ojos. Era por el corte de pelo a lo garçon. Si coges a un grupo nutrido de mujeres u hombres de la misma talla, complexión y edad y les haces el mismo corte de pelo, se parecerán tanto entre sí que casi no podrás distinguirlos. Algo parecido, me sucedía a mi por aquel entonces con la protagonista de "Buenos días, tristeza" y "Al final de la escapada", que estas dos pelis sí que me las he visto, gracias a Dios. Me libro de un buen sartenazo.

Hay otro capítulo en el que el autor nos cuenta una anécdota personal: con una toalla en ristre atravesaba todo París en metro para poder ducharse en unos baños públicos, ya que la buhardilla de la Duras no tenía ducha. Iba con miedo pensando que en cualquier momento podría toparse con alguien paisano, de Barcelona y no sabría qué decir por ir de aquella guisa con una toalla a la vista. Vamos, que no paro de preguntarme si no podía esconder la toalla en una bolsa de tela o mochila que ya se había inventado en los años 50. Para mí que era una extravagancia de la "divine gauche".

Ya no destripo más esta preciosa joya. Os animo a leerla y disfrutarla y vivirla tanto como yo.

10 de julio de 2018

CERRADO POR VACACIONES...

Este año 2018 me ha dado muy fuerte con el grupo Scorpions. Tiene algunos temas que me tocan mucho la fibra sensible. Cierro por vacaciones un tiempo. Este verano mucha gente se enamorará. Para muchos será un simple amor pasajero de verano. Para algunos, encontrarán la pareja adecuada que estaban buscando. Estos días han sido especialmente críticos y trágicos en el acuciante asunto de la violencia de género y doméstica. Hoy el homicidio en Francia de cuatro miembros de una familia de Pilas (Sevilla) a manos del padre, un hombre francés nos hiela la sangre. La violencia machista es universal. No distingue de nacionalidades. Mi pregunta es, ¿si no estás preparado para emparejarte y tener hijos, por qué lo haces? Vemos demasiadas almas masculinas cargadas de odio, desequilibradas y psicopáticas. ¿Qué está pasando? Adolescentes y jóvenes, este verano y siempre, máxima atención. Las señales de la conducta machista se detectan pronto. No querráis nada con gente así de desalmada. A la mínima poned tierra de por medio y salid huyendo. No deis vuestras perlas a los cerdos......Muy feliz verano a toda gente de bien...

15 de junio de 2018

Y llegó el mundial de Rusia...#historiasdefútbol

“El fútbol se juega siguiendo una serie de reglas, llamadas oficialmente reglas de juego”

 Quise ser madre a los cuarenta años. Yo quería una niña. Pero quiso Dios y la fortuna caprichosa que fuese niño. Encantadísima y muy ilusionada me cuidé mucho durante mi embarazo. A los ocho meses nació Héctor, un bellezón de niño ochomesino. Nunca debiera ningún padre ni madre albergar ideas e ilusiones preconcebidas sobre sus hijos, pero me lo imaginaba jugando al baloncesto o componiendo castillos de arena con un cubo y una pala. No. No iba a ser así. A mi Héctor le iba a apasionar el fútbol. Por algo nació un veinte de marzo como Niño Torres.

 “La regla principal es que los jugadores, excepto guardametas, no pueden tocar intencionalmente la pelota con sus brazos o manos, durante el juego, aunque deben usar sus manos para los saques de banda”

 Mi Niño Torres particular parecía haber nacido con un balón debajo del brazo y pese a ser madrileño, su equipo pasión era y es el Barça. A mí como madre y persona, el fútbol me gusta lo justo. Soy de ver a la Selección Española si llega a la final. Ahí me sale todo el amor patrio y toda la vena española si Andrés Iniesta nos da la victoria en el Mundial. Pero, ay señor, cuando un hijo te sale apasionado del fútbol. Tu lavadora se convierte en una colada de colores naranjas, azulgranas, amarillos, verdes, azules..ya no sabes si es colada o el arcoíris universal.

 “En un juego típico, los jugadores intentan llevar la pelota hasta la portería rival, lo que se denomina gol, a través del control individual de la misma, conocido como regate”

 Primero y en primerísimo orden, está el aceptar que después de clase habrá entrenamiento. Desde casi preescolar. En septiembre te parece todo una fiesta de niños, alguna niña valiente, muchas madres y algún padre al que le gusta el fútbol tanto como a su retoño, hay también abuelos muy abnegados y forofos, pero no has contado que llega octubre con un frío que pela y puedes acabar convertida en un iglú durante los entrenamientos y los partidos de fin de semana. Miras en el calendario cuándo llegarán las Navidades para descansar este cuerpo serrano congelado y para darle un respiro a tu lavadora última generación, cuya obsolescencia programada funciona como un reloj de precisión después del partido amistoso con el equipo escolar de los Maristas y el colegio Amor de los Misericordiosos. En enero en las Rebajas te compras un anorak largo que te cubra bien las rodillas y que dure por lo menos cuatro inviernos y todas las ligas escolares habidas y por haber. Alguna madre tiene la genial idea de aparecer con termos llenos de chocolate y una buena bolsa de papel llena de churros y porras. ¡Adiós propósito de adelgazar pasando frío mientras tu hijo quema calorías dando patadas a un balón!

 “El juego en el fútbol fluye libremente, y se detiene solamente cuando la pelota sale del terreno de juego o cuando el árbitro decide que debe detenerse”

 Al fin llegan la primavera y el veranito, las copas y medallas y esas sonrisas y alegrías inconmensurables en los rostros y los pies de nuestros pequeños campeones. Tomamos fotos de cada rincón de la pista y del campo de fútbol, de cada entrenador y cada jugador para luego enmarcar las mejores para la posteridad y colocarlas en aquella repisa llena de copas, trofeos y medallas. Y cuando ya ves las merecidas vacaciones en tu calendario, va tu Niño Torres particular y te dice: el curso próximo quiero estar en dos ligas, la escolar y en la que están apuntados “fulanito y menganito”. Entonces, tú, madre sufrida vas y le das un abrazo y un beso tan grandes que sientes que el pecho te va a explotar de tanto orgullo marental. Gracias, Héctor, por tu afición tan entregada al fútbol y por todos los buenos momentos, que han sido un logro tuyo con mi modesta contribución.
 

Máxim Huerta, mucho ánimo. Recuerda que cuantos más limones te de la vida, mejor te saldrá la limonada...

Es evidente que el mundo taurino, del deporte y de las descargas ilegales no te han dejado ser Ministro de Cultura y Deporte. Porque tu caso es una verdadera nimiedad. Luchaste por defenderte ante Hacienda, perdiste y lo pagaste. Capítulo cerrado. Pero la jauría siempre presta a la carnaza pronto se lanza al degüello y en este país encanta hacer leña de árbol caído. Éste es un país que nunca ha cuidado a sus artistas. Cuántos los vemos sobrevivir y casi mendigar. Los escritores deben elegir entre su pensión o sus derechos de autor. Miguel Ríos nos ha contado recientemente que si no es por su "Himno a la alegría" ahora las estaría pasando canutas. Joaquín Sabina nos recuerda en sus letras que Hacienta le roba siempre su mes de Abril. Vemos a Bertin Osborne no sólo abrir las puertas de su casa sino dedicado al pluriempleo para pagar sus deudas con Hacienda. Y es interminable la lista. Hasta nuestro admirado Rafael Nadal se ha visto perseguido por esta implacable Hacienda que dicen que somos todos. Yo mismamente estoy pagando como mucha gente una injusta plusvalía. Cuando las administraciones públicas con procedimientos nada trasparentes nos intentan rascar un bolsillo donde no hay, la ciudadanía cada vez se siente más humillada e indignada. Mucha suerte, Máxim. Me encantan tus artículos de prensa. En especial me encantó uno dedicado a tu padre. Ahora quiero leer tus novelas. Por favor, no dejes de escribir....

11 de junio de 2018

Este mundo se va al garete....vamos inexorablemente abocados a la deriva...el ser humano el más bruto entre brutos..nos faltan delicadeza y respeto...

Como consumidores muy poco podemos hacer cuando vamos a la compra si prácticamente todo lleva aceite de palma. Es desesperante. Luego sucede que quieres comprar el producto sin aceite de palma o sin envase de plástico y es el triple de caro. Ver la desesperación y desolación de este orangután intentando que paren estas malditas excavadoras, nos crea una impotencia sin límites. Luego tenemos a unos valientes y denodados surferos que vienen denunciando el deplorable estado de nuestros mares, repletos de plásticos, y piensas que aún nos queda una esperanza para este planeta y esta humanidad a la deriva. También nosotros podemos hacer mucho. Es cuestión de proponérselo y concienciarse. Es misión muy ardua y difícil, pero no imposible... He escrito a todos los supermercados el siguiente email por si alguien se anima a hacer lo mismo: Me he propuesto empezar a consumir productos libres de aceite de palma en la medida de lo posible. He comparado la web de su supermercado con la de X y la de Y y Z. Su supermercado que es el supermercado que prefiero con diferencia, sólo presenta una oferta 15 productos si en el buscador se escribe " productos sin aceite de palma". X e Y ofrece muchos. Z ni siquiera tiene buscador para realizar la consulta. Me gustaría mucho que su supermercado en su web al buscar el consumidor "productos libres de aceite de palma" presente y ofrezca todos los productos que el consumidor tiene a su alcance para poder elegir. Esperando que esta sugerencia sea bien recibida, reciban cordial saludo.

7 de junio de 2018

Equipo de lujo que ni Canadá...

Aviso para navegantes mundiales: mujeres, adolescentes y niñas no vamos a esperar ni 180 ni 200 años para alcanzar una igualdad y paridad reales y plenas. Ya sabemos que los números no dan para realizar demasiados cambios pero seguro que dentro del pequeño margen de maniobra lo harán de Matrícula de Honor. Mucha suerte.

"París no se acaba nunca" de Enrique Vila-Matas

Este verano he descubierto a Enrique Vila-Matas y he de entonar el mea culpa por no haber abordado antes la lectura de este escritor magnífi...