5 de octubre de 2019

1964 el año en que The Beatles llegan por primera vez a Nueva York y el papa Pablo VI condena la píldora anticonceptiva....

Enero de 1964 se inagura con reconciliaciones eclesiásticas: el papa Pablo VI visita Jerusalén, donde se entrevista con Atenágoras I (patriarca de Constantinopla y jefe de la Iglesia ortodoxa griega) y en Jerusalén, el papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras I realizan el primer encuentro entre líderes de la iglesia católica y la ortodoxa desde el siglo XV. Como resultado de aquel acercamiento histórico, en una declaración conjunta efectuada el 7 de diciembre de 1965, Pablo VI y Atenágoras I decidieron cancelar de la memoria de la Iglesia la sentencia de excomunión que había sido pronunciada con ocasión del Cisma de Oriente y Occidente, es decir, se acordó revocar los decretos de excomunión mutua lanzados en el Gran Cisma de 1054. Posteriormente, Pablo VI y Atenágoras I volvieron a reunirse en 1967 en Estambul y en la Ciudad del Vaticano. La imagen del barbudo y solemne Αθηναγόρας Α me viene al recuerdo, porque lo estuvimos viendo en televisión hasta su muerte en julio de 1972. Cuando somos niños, los adultos se creen que no reparamos en los detalles y lo cierto es que no se nos escapa ni una. Igualmente tengo un vivo recuerdo de Pablo VI. Lo que de niños y niñas nos sucede es que no entendemos qué pintan estos o aquellos señores aquí y allí. Mi hijo menor cuando falleció el Papa Juan Pablo II, Karol Józef Wojtyła en 2005, yo tenía turno de noche y dormía de día. Al despertar, con un sueño monumental, mi hijo Héctor, que por entonces tenía cuatro añitos me recibió en el pasillo de casa gritando muy contento "Mamá, el Papa ha muerto, pero no te preocupes porque ya ha resucitado". Le respondí abrazándole y tomándolo en brazos "¿cómo es eso de que ha muerto y ha resucitado?". Entonces él animándome a que le dejase en el suelo me dijo ""Ven mamá que te voy a enseñar en la tele cómo estaba muerto, pero ya vive otra vez". Me dejé guiar hasta el televisor cogidos de la mano y efectivamente las imágenes de su sepelio y de sus actos cuando aún estaba con vida se sucedían, de tal suerte que un niño podía interpretar que alguien que acababa de fallecer, aún estaba con vida. Me encanta esta manera cándida e ingenua de ver la vida durante nuestra infancia. Me tomé un café para despejarme y entonces le expliqué que El Santo Padre efectivamente había fallecido pero gozaba ya de la vida eterna y mi hijo se quedó la mar de contento sabiendo que la televisión tiene el poder de trasmitir vida eterna donde hay muerte y desolación y dolor. 1964 fue el año en el que en Broadway (Nueva York) se estrena "After the Fall" (Después de la caída), de Arthur Miller. Este trabajo semiautobiográfico genera controversia debido a que retrata a su difunta exesposa Marilyn Monroe que como todo el mundo sabe falleció el 5 de agosto de 1962. El 21 de febrero en el teatro Reina Victoria de Madrid se estrena "Nos venden el piso" de Alfonso Paso. Busco el argumento y es este: "12 familias viven en el barrio más antiguo de Madrid. La casa en cuestion es una de esas llamada a desaparecer, y aunque no tiene lujo ninguno, para esta gente esta llena de recuerdos, de cariño y en ella se encuentra felices. Un buen día reciben el anuncio de que el bloque entero va a ser destruido para construir unos grandes almacenes. Toda la manzana de casa firma un pacto con la constructora en la que prometen abandonar sus casas a cambio de una casa nueva, en mejor condiciones y una compensación económica. Todos menos los vecinos de nuestra casa en cuestión. Estos doce vecinos deciden luchar hasta el final, negándose a aceptar la oferta de la gran empresa y defendiendo su casa y lo que ella significa." Vamos, que el drama de la vivienda en España es más antiguo que el chupa chups. Ya en "Doña Rosita la soltera" de Federico García Lorca plantea el desahucio de Rosita y sus tíos, y estamos hablando de 1923. No hay voluntad de resolver esta tragedia y nunca la ha habido ni la habrá en nuestro país. Y, ojo, que a estas familias al parecer, se les daba casa nueva y compensación económica. Ahora no te dan ni las gracias la banca y los fondos buitres desalmados. En lo personal, 1964 fue un año en el que ni me caí de la trona ni me atraganté, pero metí la cabeza entre las rejas del estanque del patio del colegio de monjas las Divinas Pastoras y las monjitas tuvieron que llamar a los bomberos para liberar mi sesuda cabeza de Mafalda de ahí. En todas las fotos familiares salgo tocando agua de las fuentes, de los ríos, estanques, del grifo abierto del "safareig". Mi pasión por el agua ha sido de siempre arrobada y mística. En lo musical 1964, 23 fueron las canciones que alcanzaron la máxima posición en 52 semanas, entre ellas la canción "I Want to Hold Your Hand" de The Beatles, que estuvo 7 semanas en el número uno y fue el sencillo con más semanas en este año. El año empezó con "There! I've Said It Again" de Bobby Vinton y terminó con "I Feel Fine" de The Beatles. Durante el año, 10 artistas archivaron su primer número uno en los sencillos de los Estados Unidos, nombrando: The Beatles, Louis Armstrong, Mary Wells, The Dixie Cups, Peter and Gordon, The Beach Boys, The Animals, Manfred Mann, The Shangri-Las y Lorne Greene. El sencillo del año fue "I Want to Hold Your Hand" de The Beatles. Pero yo me quedo con Gigliola Cinquetti y su "Non Ho L'età (No tengo edad)" porque nunca sentimos que tenemos la edad suficiente para nada, tengamos la edad que tengamos. Es 1964 y en la radio suena....

4 de octubre de 2019

1963 el año en que mataron a Kennedy...

Este año también se las trae. Convulsos años Sesenta. Es el año del famoso Teléfono Rojo, negro en realidad, que conectaba el despacho del líder comunista Nikita Jrushchov (en Moscú) con el del presidente estadounidense John F. Kennedy (en Washington). Siete meses después, el 22 de Noviembre, Kennedy era asesinado en Dallas. Estremece observar que tantos acontecimientos, algunos de ellos tan dramáticos quedan reducidos a un simple apunte de una línea en las efemérides de la Historia. Ello debe hacernos entender que somos motitas de polvo de estrella en la inmensidad del Universo. En lo personal, fue el año en el que me atraganté y una vecina me salvó la vida aplicándome la maniobra de Heimlich. Esta vecina se llamaba Aurelia y residía con su marido y una hermana soltera en el piso debajo del nuestro. Fue un ángel de la guarda para mí. Cuántas veces alguien salva la vida a alguien. Sucede cada segundo en todos los lugares del planeta y no somos lo suficientemente conscientes ni lo agradecemos bastante. Si prestamos atención, es fácil presenciar uno de estos "milagros" en nuestras vidas corrientes. Nunca pude agradecer a Aurelia este noble y valiente gesto de salvar la vida a un bebé de dos años que era yo. Sé que mis padres le estuvieron eternamente agradecidos. Sé que era una España en blanco y negro, no solo porque así son todas las fotografías familiares de aquel entonces, sino porque me lo han contado. Además mis padres vestían de luto porque había fallecido mi abuela materna a finales del 62 y así salen vestidos en todas las fotos que conservamos. Murió a los cincuenta años después de una vida de lucha incansable por sacar ella sola adelante a sus dos hijos, mi tío y mi madre. España siempre ha sido un país muy difícil para mucha gente, demasiada. A estas alturas del siglo XXI ya debiéramos estar acostumbrados. «Al vent (Al viento)» es el título de una popular canción en valenciano del cantante valenciano Raimon (Ramón Pelegero Sanchis), compuesta en 1959 y lanzada en 1963, que se convirtió desde comienzos de la década de los sesenta en un símbolo de la oposición a la dictadura franquista en España y del reclamo por la autonomía de la cultura valenciana. Raimon compone y canta Al vent en catalán. El tema fue galardonado con el 1.er Premio de las Canciones Revelación de 1963 en el VIII Premio del Disco de España. Poco después, Raimon y Salomé ganarían el Festival de la Canción Mediterránea cantando Se'n va anar en catalán y abriendo de este modo las puertas del éxito estatal a las canciones en dicho idioma como sería el caso, en 1967, de Cançò de matinada de Joan Manuel Serrat. Cantar Al vent en catalán se constituyó en un emblema de la juventud española que no quería vivir y crecer en la dictadura. Ha llovido mucho desde entonces. Se ha avanzado mucho también aunque no nos lo parezca, aunque perdemos pronto la perspectiva. Debiéramos saber todos los españoles que 40 años de democracia no son nada. Que muy probablemente precisemos de otros 40 para ser una democracia real y plena. También debiéramos saber que con odio y confrontación no se avanza. Se retrocede. Se pierde de un plumazo todo lo alcanzado. Las democracias solo admiten pluralidad, respeto y convivencia pacífica. Si se tambalean estos tres pilares, muy mal iremos. "I tots, tots plens de nit, buscant la llum, buscant la pau, buscant a déu, al vent del món." De eso se trataba entonces y de eso se trata ahora. Es 1963, un otoño plomizo y cansino y en ninguna radio nacional se escucha "Al vent", aún no. No se nos permitió escucharla hasta mucho después:

3 de octubre de 2019

1962 el año de "Lawrence de Arabia" de David Lean......

Si damos un repaso a los acontecimientos de 1962, resulta estremecedor constatar que el panorama internacional estaba bastante peor que el actual y ya es decir. En lo personal, fue el año en el que me caí de la trona, esa silla de patas de jirafa en la que te sientan cuando eres un bebé para darte la papilla. Según me contaron mis propios padres, mi madre y mi padre discutían y mi madre, nerviosa por el fragor de la discusión, me sentó en la trona y se olvidó atarme con el cinturón. Así que me tiré de cabeza, muy seguramente abrumada por la disputa (nunca me han gustado las discusiones y me ponen muy nerviosa). Al parecer, mi madre me cogió en brazos, me echó agua en el chicón de la cabeza, y mientras me consolaba le increpaba a mi padre que por culpa de él me había caído de la trona, ya que la había alterado. Entonces, mi padre le replicaba que la culpa había sido de mi madre por no ponerme el cinturón. Me sentaron en la trona de nuevo bien atada con el cinturón y siguieron discutiendo, jaja. ¡Qué tiempos aquellos del transcurrir natural de las cosas sin tanta corrección política y doméstica! Creo que aquel accidente por causa de una discusión parental despertó mi gusto por los debates políticos. Ahora, en la vida adulta, solo nos falta la trona. Sentados en una de ellas tal vez alcanzaríamos a entender lo que sucede y a qué aspiran nuestros políticos. Porque lo que es el chichón y la "fostia" bien dada ya los llevamos de adorno y bien puestos todos los ciudadanos en nuestras cabezas. Ya solo nos falta que nos aten cual perros con longanizas. Pero dejando los cansinos rifirrafes de 1962 y los de ahora, en lo concerniente al mundo musical, eran muchos los temazos del momento. Se puede decir que fue el año de la puesta de largo de nuestro pop con éxitos propios como el “Perdóname” del Dúo Dinámico, el “Popotitos” de Miguel Ríos, la “Tómbola” de Marisol, “Canción de juventud” de Rocío Dúrcal o el famoso “Di, papá” que José Guardiola cantó con su propia hija. Año de consolidación del género pop y del surgimiento de figuras que se consolidaron como grandes artistas como Miguel Ríos, Rocío Durcal o Luis Aguilé o los anteriormente citados. El Billboard Hot 100 es una tabla que clasifica los sencillos más vendidos en los Estados Unidos. Publicado por la revista Billboard, los datos son recopilados por Nielsen SoundScan basado colectivamente en cada semana sobre las ventas físicas y las reproducciones en las radios. En 1962, 20 fueron las canciones que alcanzaron la máxima posición en 52 semanas, excluyendo a "The Lion Sleeps Tonight" de The Tokens y "The Twist" de Chubby Checker, (porque se posicionaron anteriormente), entre ellas las canciones "I Can't Stop Loving You" de Ray Charles, "Sherry" de The Four Seasons y "Big Girls Don't Cry" de The Four Seasons, que estuvieron 5 semanas en el número uno y fueron los sencillos con más semanas en este año. El año empezó con "The Twist" de Chubby Checker y terminó con "Telstar" de The Tornadoes. Durante el año, 14 artistas archivaron su primer número uno en los sencillos de los Estados Unidos, nombrando: Joey Dee and the Starliters, Gene Chandler, Bruce Channel, Shelley Fabares, Mr. Acker Bilk, David Rose, Bobby Vinton, Neil Sedaka, Little Eva, Tommy Roe, The Four Seasons, Bobby "Boris" Pickett and the Crypt-Kickers, The Crystals y The Tornados. El sencillo del año fue "Stranger on the Shore" de Mr. Acker Bilk. Fue un año de consolidación del movimiento yé-yé que tuvo sus orígenes en el programa de radio Salut les copains, creado por Lucien Morisse y presentado por Daniel Philipacci, que salió al aire por primera vez en diciembre de 1959. El programa resultó un éxito inmediato y una de sus secciones, Le Chouchou de la Semaine, se convirtió en el punto de partida a una carrera exitosa para muchos yeyés. Todas las canciones presentadas como chouchous iban directas a los primeros puestos en las listas. El fenómeno Salut les copains continuó con la publicación de una revista del mismo título, aparecida por primera vez en Francia en 1962. Esta revista fue más tarde publicada también en Alemania, España e Italia, con éxito similar. Entre tantos éxitos y temazos, se me hace muy difícil escoger un tema que simbolice la caída de tronas y chichones, pero, venga va, me voy a arriesgar. Me voy a decidir por la versión de mi tocaya de nacimiento Silvie Vartan, aquella chica yé-yé francesa que enamoró el corazón de Johnny Hallyday: The Loco-Motion, aquella canción popularizada por la cantante estadounidense Little Eva. Fue escrita por los estadounidenses Gerry Goffin y Carole King llegando al número uno de Billboard en el año 1962. Posteriormente el grupo estadounidense de Rock "Grand Funk Railroad" versionó esta canción llegando también al número uno de Billboard en el año 1974. También fue versionada por Ritz, Silvie Vartan, Carole King (su autora), The Ventures, Charly Garcia y Kylie Minogue. Estamos en 1962, me he caído de una trona, mis jovencísimos padres primerizos discuten y en la radio suena.....

2 de octubre de 2019

¿Qué sonaba en las radios de entonces el año en que nací?.......

Seguro que la inmensa mayoría de nosotros nos preguntamos cómo era la vida diaria durante esos primeros años de nuestra infancia de la que nada recordamos. Es una misterio el por qué se nos niega desde el primer día que aterrizamos aquí la capacidad de raciocinio, habla, inteligencia, conciencia. A mí personalmente, con lo curiosa que soy, me habría gustado poder ver por un agujerito todo cuánto se cocía en el mundo desde el mismo momento en que mi madre me tuvo en el hospital. Imagino la radio en mi casa encendida todo el santo día y con lo que nos ha gustado a todos siempre la música, los temas del momento sonando a todas horas. Nací en agosto de 1961. He estado curioseando sobre la música del momento y he descubierto que una canción que cantaba Linda Ronstadt, cantante que yo veneraba durante mi adolescencia, titulada "I fall to pieces" que tanto escuché en disco vinilo en los 70, era en realidad un tema compuesto para Patsy Cline (Winchester, Virginia, Estados Unidos, 8 de septiembre de 1932 - Camden, Tennessee, Estados Unidos, 5 de marzo de 1963), aquella cantante de música country de los 60, icono del sonido Nashville que sufrió un accidente de tráfico el 4 de junio de 1961 del que sobrevivió milagrosamente, pero que el 5 de marzo de dos años después fallecería en fatal accidente aéreo a la edad de 30 años. Cline tuvo su primer lanzamiento para Decca con la balada de música country "I Fall to Pieces" (1961), escrita por Hank Cochran y Harlan Howard, la canción tuvo promoción y fue un éxito tanto en estaciones de música country como en música pop. En las listas de música country, obtuvo su primer número uno. La mayor hazaña para un cantante country de esa época, fue que la canción llegó al N.º 12 en las listas de música Pop y N.º 6 en las listas de música contemporánea, logrando que una ama de casa, madre de dos niños muy pequeños, demostrara que la mujer podía competir con muchos de los hombres que tenían hits en ambas listas. En agosto de 1961, Patsy Cline no había podido disfrutar de la promoción y éxito de este tema por causa del accidente automovilístico. Aún convalesciente y con muletas el 17 de agosto de 1961 intentó grabar "Crazy", tema que le desagradaba profundamente, pero las secuelas del accidente no se lo permitieron. Ensayó al parecer en una cabaña, pese a encontrarse muy mal por causa de una lesión en la cadera, y tras estos ensayos logró una grabación magnífica. Estamos en 1961 escuchando a Patsy Cline en nuestras radios....




Increíble que fuese luego una de mis canciones favoritas durante mi adolescencia....

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