27 de noviembre de 2009

"Matrimonio infiel"



El caballero se presentó en casa con dos docenas de rosas rojas distribuidas en sendos ramos. Le espetó a su mujer "Un ramo es para ti y el otro para tu amante". Ella le respondió sonrojada "¡Pero si no tengo ningún amante!" El caballero, audaz, le respondió " Tú, puede que no, pero yo sí"

26 de noviembre de 2009

La puerta giratoria





Raquel corría descalza por las calles tapizadas de agua de nieve. Sólo le había dado tiempo de peinar y recoger con una goma roja su larga melena cobriza en una coleta, que oscilaba como un péndulo tembloroso durante su huida, atravesando callejones oscuros y desiertos pasajes de la ciudad dormida. Cubría su desnudez con una sábana blanca ensangrentada. Se había duchado como cada noche antes de acostarse, porque el verdugo le recriminaba que su cuerpo siempre hedía como el de una puerca. Había peinado su larga melena mojada como cada noche. La recogía en una coleta porque el verdugo consideraba que todas las mujeres que llevan el pelo suelto son unas zorras. Iba a ponerse el pijama, pero el verdugo se lo impidió porque esa noche los golpes y “lostequiero” comenzaron antes de la hora convenida. Raquel se asustó mucho cuando comprobó que el verdugo esa noche empuñaba una navaja . Raquel cogió la lámpara de la mesilla de noche para defenderse de las navajadas que el verdugo pretendía infligirle. Raquel le asestó en la cabeza varios golpes con la preciosa lámpara que le había regalado el verdugo muy recientemente, por su cumpleaños. El verdugo yacía inconsciente tumbado en el suelo del dormitorio. Raquel, presa de terror, envolvió su cuerpo desnudo con la sábana blanca que lucía letras bordadas en oro recordando y grabando a fuego en la memoria “No me olvides, Amor Mío”, que el verdugo le había regalado muy recientemente por su aniversario de boda.
Raquel iba encontrando puertas cerradas a su paso. No sabía por qué corría. No se atrevía a girar la vista para comprobar si el verdugo la seguía. Por fin alcanzó una calle iluminada. En ella un cartel de neón gigante anunciaba el nombre de un prestigioso hotel de cinco estrellas. Una puerta giratoria, de suntuoso diseño dorado, daba silenciosas vueltas sobre su eje invitando a Raquel a pasar. La joven no lo dudó y franqueó la puerta dando un par de vueltas. La sábana quedó prendida en una de las láminas y Raquel accedió al hotel completamente desnuda. Pero esta situación duró muy poco porque pronto comprobó con estupor que lucía un precioso vestido de organdí almidonado con enagua de crinolina y una cabellera suelta, tendida libre sobre su espalda adornada con una diadema de diamantes. Un ordenanza, vestido con traje de época salió a su encuentro para recibirla saludándola con una reverencia:
- Bienvenida, Mademoiselle. La estábamos esperando.
- ¿Quiénes? – pregunto intrigada Raquel
- Madame Olympe de Gouges ha organizado una fiesta para presentar en sociedad su “Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana”
- ¡Vaya, no sabía nada!..- contestó Raquel con un hilo de voz.
El ordenanza la acompañó hasta una sala en la que una mujer de pálida tez y pelo canoso recogido en un moño, rodeada de hombres y mujeres sonrientes, exclamaba en voz alta:
- “ Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta.”…” La mujer tiene el derecho de subir al cadalso; debe tener también el de subir a la Tribuna”
Raquel por primera vez en mucho tiempo se sentía segura, protegida y tal vez, feliz.

El 3 de noviembre de 1793 acompañó al cadalso a su protegida Olympe de Gouges, condenada a muerte por haber defendido un estado federado conforme a los principios girondinos. Raquel le pidió al verdugo que le permitiese también a ella ser decapitada en la guillotina:
- No hay cargos contra ti. No puedo hacer eso.
- Maté a mi marido.
- Los delitos pasionales no los dirime el tribunal revolucionario. Mujer, lárgate de aquí, ahora mismo.
Raquel, desconcertada, deambulaba por las calles de París muy afligida por la muerte de Marie Gouze sin saber que otras sorpresas podía depararle el destino. Se le hizo de noche. Una puerta giratoria, de suntuoso diseño dorado, daba silenciosas vueltas sobre su eje invitando a Raquel a pasar en una fachada. Raquel la franqueó. Al otro lado le aguardaba su marido con un ramo de rosas rojas pidiéndole perdón. Raquel rechazó las rosas y se soltó la coleta. Desnuda y descalza corrió y corrió sin volver la vista atrás.

25 de noviembre de 2009

800.000 niñas y niños en nuestro país conviven con un padre potencialmente asesino....Día Internacional contra la Violencia de Género

49 asesinadas en nuestro país. 14 de las fallecidas se habían acogido a la Ley Integral contra la Violencia de Género. Faltan recursos en los juzgados y recursos policiales para garantizar la seguridad de las víctimas. La juventud de muchas víctimas es descorazonadora. Denuncio que tal día como hoy el Diario El Mundo sólo menciona la violencia que padecen las mujeres latinoamericanas, cuando el 70 por ciento de todas las mujeres del mundo alguna vez en su vida han padecido, padecerán o padecen esta lacra social.
Mujer, no perdones al verdugo. Mujer, no le des una segunda oportunidad. Mujer, él no cambiará nunca. Mujer, tus hijas e hijos no merecen esto.
Que cesen YA la sucesión de golpes y "tequieros". Mujer, él no te quiere ni te querrá nunca. Él no merece el cariño de nadie porque es un psicópata sin conciencia. La psicopatía hoy por hoy no tiene cura. El psicópata asesino de mujeres muy probablemente fue víctima de malos tratos en la infancia. Los padres y las madres que inflingen malos tratos a sus hijas e hijas son responsables de estar fabricando futuros maltratadores.
Mujeres del mundo, pedid ayuda y huid de los maltratadores.

BASTA YA DE TERRORISMO DOMÉSTICO !!!




23 de noviembre de 2009

De Macacos y Macacas....




Ayer domingo, viendo Redes de Eduardo Punset en la 2, me sorprendió mucho descubrir a estas alturas de la vida que las hembras Macaco hayan organizado su existencia de manera tan inteligente, creando todo un entramado de redes sociales femeninas que las benefician en todos los aspectos. Muy al contrario que las hembras humanas. Los varones de nuestra especie son los que han creado redes similares, en las que tradicionalmente las mujeres han quedado excluidas, marginadas y relegadas. Los varones, los primates humanos, han contado además con una baza importante a su favor, a saber, la eterna rivalidad femenina y lo mal que solemos llevarnos las mujeres. Los varones desde la prehistoria han fomentado esta rivalidad en beneficio masculino propio. Aquello de "divide y vencerás" es triste y verdaderamente cierto. Si las mujeres seguimos alimentando nuestras rencillas y rivalidades, no sólo nos perjudicamos y no realizamos nuestros anhelos y aspiraciones, sino que además beneficiamos enormemente a los machos de nuestra especie. Afortunadamente observo en muchas mujeres que se invierte esta tendencia milenaria, que tanto daño ha hecho a la causa de la mujer.
Las mujeres -primates humanas - debemos entender de una vez por todas que si no nos apoyamos entre nosotras, afianzamos nuestros lazos, nos ayudamos, nos tendemos una mano cuando alguna de nosotras lo precise, el machismo seguirá ahí enquistado en nuestras sociedades como un cáncer maligno que a todas y todos nos alcanza.
Es curioso constatar que las hembras Macaco, Las Macacas - la a "cacofónica" sólo puede ofender a los oídos machistas - han creado un modelo de matriarcado genuino en el que sólo aceptan una mínima presencia del macho que garantice la seguridad de la manada y relaciones sexuales cada seis meses -juasjuas, las hembras macacas no precisan más -.

En fin, que las mujeres tenemos que entender de una vez por todas que es crucial crear redes sociales, afianzarlas, respetarlas, cuidarlas y conservarlas en las que tendamos puentes de comunicación e intercambio tanto con hombres como con mujeres. Pero especialmente, nuestras relaciones con las propias mujeres deben preservar la confianza, la lealtad, el cariño, la unión, el apoyo mutuo, eludiendo la eterna rivalidad que tanto perjuicio nos ha traído a lo largo de siglos.

Trabajo en un colectivo tradicionalmente masculino, con mayoría de hombres y en el escaso grupo femenino al que pertenezco la rivalidad dañina, antes estaba más presente que ahora, pero un observador atento pronto descubriría que sigue latente ahí como un cruel virus agazapado. Siempre que constato que la rivalidad femenina aparece en escena para agriarnos el día, a mis compañeras les hago un guiño y les suelo decir: "Esto entre los varones no ocurriría nunca. Ellos suelen dirimir sus diferencias quedando luego para irse de tapeo. Nosotras nos cerramos en banda y nos dejamos de hablar. Eso en el mundo masculino es menos frecuente. No adelantamos nada fomentando la rivalidad y el rencor entre nosotras. Nada. Con esta actitud nuestra tan arraigada, sólo fomentamos el maldito machismo"

19 de noviembre de 2009

190 Aniversario del Museo del Prado

El Museo del Prado conmemorará este año su 190 aniversario con el acceso gratuito a la colección permanente y a la exposición temporal Juan Bautista Maíno (1581-1649). Además, y para concluir esta jornada festiva, se celebrará un concierto extraordinario de música del siglo XVIII para clave.



12 de noviembre de 2009

La crisis de Charlotte MacMillan





Charlotte MacMillan acababa de cumplir los cuarenta y ocho y padecía una crisis personal peor que las que recordaba haber vivido a los veinte o treinta. Divorciada en tres ocasiones, sin hijos, desempeñaba un trabajo gris marengo que la convertía durante el día en un ser apesadumbrado y por la tarde, hasta el ocaso, en alguien huraño, una persona hosca y solitaria. Se pasaba las horas tumbada en el sofá de su confortable salón visionando películas en DVD hasta quedarse dormida. A media noche con las cervicales alpinas trepando su cerviz dolorida, se iba a la cama y permanecía insomne con las pestañas dirigidas al techo hasta que sonaba el despertador.

Una tarde, a eso de las ocho, viendo por cuarta vez la comedia musical “Mamma Mía”, sucedió que una mujer anciana y un joven del coro saltaron de la pantalla de su televisor al salón y la raptaron para trasportarla a la isla griega ficticia, donde una desatada y desmelenada Meryl Streep se marcaba un numero de coreografía con sus hermanas en la ficción. Charlotte se sorprendió viéndose a sí misma engalanada interpretando el personaje de una viuda multimillonaria que arriba a la isla buscando alguna experiencia exótica. Traía consigo un baúl lleno de floreados vestidos muy chic, extravagantes pamelas y glamurosas sandalias, aunque ella se presentó ante los isleños y el elenco de protagonistas vestida de riguroso negro de Channel. Causó tanto estupor y tanta expectación su inesperada llegada en el transbordador de la mañana, que cesaron la música, los pasos y figuras de baile quedando todas y todos como petrificados en su sitio. Julie Walters, de hecho, parecía estar a punto de salir disparada como una flecha, siempre espléndida en su magistral vis cómica, porque la llegada de la viuda la sorprendió en una postura un tanto comprometida.

Charlotte, que en la película se llamaba también Charlotte, se quedó prendada de Pierce Brosnan - ¡qué mujer, no! – y desde que puso pie en la isla, todo su afán estuvo encaminado a seducirle y arrebatárselo pérfidamente a la Streep. Interpretaba un papel verdaderamente perverso y pronto actrices, actores y figurantes se hartaron de ella. El propio Pierce, siempre tan elegante, ecuánime, exquisitamente educado, perdió la paciencia y en un arrebato le quitó la pamela “Race Horse” que lucía en la cabeza y se la pisoteó sin ninguna contemplación. La pamela quedó hecha un higo boñigar y Charlotte fue presa de un ataque de ira y de nervios. El coro no lo dudó un instante. Había que deshacerse de aquella mujer cuanto antes. La directora Phyllida Lloyd dio instrucciones precisas para que desapareciera de su vista de inmediato: “Right away, straightaway!” ( Algo así como, ¡Ya, ahora mismo!). El coro la cogió en volandas y la arrojó al mar. La vieron sumergirse mientras agitaba los brazos con aspavientos.

Si esta versión cinematográfica hubiese contado con el visto bueno definitivo de la Lloyd, sabríais, queridas lectoras y queridos lectores, que Charlotte MacMillan se convirtió en sirena e intentaba seducir a cualquier Ulises alegre y despreocupado que navegase por ahí, ese preciosa isla griega ¿de ficción?.


9 de noviembre de 2009

Por la caída de todos los muros, físicos, emocionales....dejemos de ser otro ladrillo en el muro...





Nací el msmo día, del mismo mes, del mismo año en que se levantaba el "Muro de la vergüenza", símbolo de "La Guerra Fría". Me pregunto si eso tiene algún significado en mi vida personal. El director alemán Wim Wenders también nació ese día de ese mismo mes pero de 1945. Me pregunto si estas coincidencias de "sincrodestino", estas intenciones históricas y biográficas tienen algún significado especial para quienes las "padecen". Francamente puestos a elegir hubiese preferido nacer el 17 de septiembre de ese mismo año, cuando se estrenó en Estados Unidos "Los días felices" de Samuel Beckett o el 18 de febrero cuando se estrena en Barcelona "El séptimo sello", rodada en 1956, el primer filme del director sueco Ingmar Bergman autorizado en España por la censura. ¡Gran acontecimiento éste, que la censura demostrase un talante tan liberal y generoso!

Intento recordar dónde me encontraba el 9 de noviembre de hace veinte años y creo que estaba trabajando, con la jornada partida y pateando calle con un frío que embalsamaba el cutis, opositando para conseguir mi plaza fija. Creo recordar que ese día o en fechas cercanas sufrí un esguince mientras preparaba mi oposición y entrenaba para pasar las pruebas físicas. Recuerdo como si fuese ayer que renegaba porque no podía conciliar vida laboral con mi faceta de madre divorciada con un hijo de ocho años. Creo recordar que milagrosamente suspendieron la oposición y la aplazaron para el mes de diciembre. Pude recuperarme del esguince y conseguir mi plaza "en propiedad" - qué guasa con el nombrecito - Fui la número dos de mi promoción. Luego he sido la número dos en muchas ocasiones, "La medalla de plata", la que sigue al ganador y no sólo no me ha importado sino que ese honorable segundo puesto es como una cosa divertida, un sambenito que me persigue y que acepto de buen grado. Creo que estas coincidencias tienen un hondo significado que algún día de nuestras vidas alcanzamos a entender.

¿Qué leches significa nacer el mismo día, del mismo mes, del mismo año en que se levanta el muro de la ignominia?...Aún no lo sé ¡Qué alivio! Creo que por el momento quiero seguir así, sin descifrar la incógnita.

Es mejor preguntarse, ¿dónde estábamos aquel venturoso 9 de noviembre de hace veinte años?

4 de noviembre de 2009

"Elemento de protección de seguridad vial pasiva"





Dos querubines alados, en una Harley, indicaron a un grupo de ángeles ciclistas los guardarraíles que había que retirar de la vía. Unos hombrecitos vestidos con mono azul los arrancaban de cuajo y acto seguido los cargaban en un camión con destino a un almacén del infierno.
Cuando se presentó la pareja de querubines ante un séquito de serafines para dar novedades, uno de ellos exclamó:
- Ahora a esperar a que los cretinos del Ministerio de Fomento ordenen reponer esas guillotinas de la muerte.

Interiores. Visillos de París

La etiqueta de estos visillos reza que proceden de París, ese París que me prometiste un día. Tal vez lo visite, pero no será aquel París...