Por la caída de todos los muros, físicos, emocionales....dejemos de ser otro ladrillo en el muro...
Nací el msmo día, del mismo mes, del mismo año en que se levantaba el "Muro de la vergüenza", símbolo de "La Guerra Fría". Me pregunto si eso tiene algún significado en mi vida personal. El director alemán Wim Wenders también nació ese día de ese mismo mes pero de 1945. Me pregunto si estas coincidencias de "sincrodestino", estas intenciones históricas y biográficas tienen algún significado especial para quienes las "padecen". Francamente puestos a elegir hubiese preferido nacer el 17 de septiembre de ese mismo año, cuando se estrenó en Estados Unidos "Los días felices" de Samuel Beckett o el 18 de febrero cuando se estrena en Barcelona "El séptimo sello", rodada en 1956, el primer filme del director sueco Ingmar Bergman autorizado en España por la censura. ¡Gran acontecimiento éste, que la censura demostrase un talante tan liberal y generoso!
Intento recordar dónde me encontraba el 9 de noviembre de hace veinte años y creo que estaba trabajando, con la jornada partida y pateando calle con un frío que embalsamaba el cutis, opositando para conseguir mi plaza fija. Creo recordar que ese día o en fechas cercanas sufrí un esguince mientras preparaba mi oposición y entrenaba para pasar las pruebas físicas. Recuerdo como si fuese ayer que renegaba porque no podía conciliar vida laboral con mi faceta de madre divorciada con un hijo de ocho años. Creo recordar que milagrosamente suspendieron la oposición y la aplazaron para el mes de diciembre. Pude recuperarme del esguince y conseguir mi plaza "en propiedad" - qué guasa con el nombrecito - Fui la número dos de mi promoción. Luego he sido la número dos en muchas ocasiones, "La medalla de plata", la que sigue al ganador y no sólo no me ha importado sino que ese honorable segundo puesto es como una cosa divertida, un sambenito que me persigue y que acepto de buen grado. Creo que estas coincidencias tienen un hondo significado que algún día de nuestras vidas alcanzamos a entender.
¿Qué leches significa nacer el mismo día, del mismo mes, del mismo año en que se levanta el muro de la ignominia?...Aún no lo sé ¡Qué alivio! Creo que por el momento quiero seguir así, sin descifrar la incógnita.
Es mejor preguntarse, ¿dónde estábamos aquel venturoso 9 de noviembre de hace veinte años?
Comentarios
Y en Navidad vino R y quedamos con ella para que nos contara la increíble experiencia. Nos trajo un trozo de muro, pequeño, que había arrancado ella misma en esa noche enfebrecida. Lo guardé muchos años en la estantería donde tenía mis discos. Y lo perdí en un divorcio :)
Besos!
Besos, NoS.
En cuanto a tu pregunta, para ser sincera no recuerdo exactamente que es lo que hice aquel día, tengo muy mala memoria. Supongo que al salir de trabajar me esperaba como siempre mi chico para dar una vuelta antes de volver a casa. Fue una buena época en mi vida pues acababa de dar carpetazo a la melancolía más absoluta debido a un amor imposible. Vamos, que si no a martillazos, si que fue a base de cariño y comprensión, el modo de acabar con mi ‘Muro’ particular...
Que importante, como dices, deshacerse de los 'Muros' emocionales.
Por cierto que vi ‘El Séptimo Sello’ siendo una niña y no entendí la película, sin embargo recuerdo me impactó su inquietante atmosfera, en especial la famosa escena de Max Von Sydow jugando al ajedrez con la Muerte. Recordé haber visto esa misma escena en uno de los dos estupendos tomos sobre la historia del cine, situados junto al televisor que teníamos en casa. Algunos años más tarde por fin pude comprender el trascendental y genial significado de la película y de sus diálogos. Ahora me han entrado ganas de volver a verla. Gracias por recordármela.
Besos!
Por cierto que mi chico también tiene un 'supuesto' trozo del Muro. Se lo trajo mi hermano de souvenir (lo que hay que ver). Yo le digo estoy convencida que algún espabilad@ reformó su casa y aprovechó la coyuntura, juasjuas
Pero me haces sonreir porque es cierto que en aquel momento caian muchos muros a nuestro alrededor, muros emocionales, muros de prejuicios, muros políticos, muros de distancia generacional con nuestros padres.. ahora recuerdo que yo era aún una niña (sigo siendo esa niña pero.. encerrada dentro de una mujer madura, que me sorprende cuando me miro con atención en un espejo)
Recuerdo que pregunté a un amigo aleman si podía traernos algún trocito, menos mal que no pudo hacerlo porque creo que si tuviera ese trozo de pared gris en mis manos me sentiría decepcionada por nuestro conformismo.
Entonces aún no habían crecido los muros que a veces me aislan del mundo. En esa época yo, Gemma, creía mucho en todo. Imagino que como vosotros.
Seguramente esa noche nos sentaríamos los tres en el sofa frente a la mesita y cenaríamos pensando que la vida sería siempre así de fácil.
Besos para ti Diciembre dulce, no me eches de menos, voy viniendo cuando puedo, no te preocupes.
Besos con mucho cariño a todos, en especial a Travis por su ausencia.
Es curioso que aquel 9 de noviembre, con nuestra joven democracia casi en pañales, nuestras respectivas vidas por lo que narramos estuviesen cargadas de esperanza e ilusión. Ahora nuestra esperanza e ilusión se sienten mitigadas por la fuerza de las circunstancias, la realidad que se impone y como bien dices, Sate, nuestro conformismo. Me causa bastante grima este conformismo que roza el pasotismo, especialemte en la juventud. Encuentro a la juventud actual muy instalada en la comodidad, en un individualismo feroz y un egoísmo pacato. Creo que no toda la juventud es así, pero un amplio sector, sí. Y me pregunto en qué nos hemos equivocado las generaciones precedentes para que esto sea así y qué podemos hacer para cambiar este triste panorama.
Ánimo, gente guapa!!!
Travis, un beso especial para tí si nos lees.
Lamentablemente hay muchos muros que siguen en pie, y muros que se levantan cada día.
Parece que no aprendemos ni tropezandonos dos veces con la misma piedra.
Saludos.