20 de octubre de 2007

"La Chita Callando"



La Organización de los Continentes Unidos ha derogado la Ley Mundial de Secuestro de Las Palabras por ineficaz. Se supuso en su momento que con aquella nueva legislación cesarían las guerras encarnizadas en Euroasiafrica, bajarían los índices de delincuencia en La Confederación de Unión de los Estados Del Norte y del Sur, se paliarían los estilos de vida libertinos en las Grandes Islas de Oceanía. Los esfuerzos ímprobos, que han tenido que realizar políticos, gobernantes, autoridades, agentes de autoridad para llevar a la práctica con cierto valor de eficacia, eficiencia y suficiencia aquel ambicioso precepto, han propiciado el alto porcentaje de enfermedades psiquiátricas y neurológicas entre las clases dirigentes, los preocupantes índices de depresiones y suicidios entre altos cargos directivos y del funcionariado de las administraciones continentales, públicas y locales, el desalentador vacío de poder en amplios sectores socioeconómicos y políticos.

En la práctica La Ley Mundial de Secuestro de Las Palabras que se consideraban nocivas, perniciosas, funestas y propiciadoras de graves enfrentamientos y odios en el mundo ha impuesto entre la población mundial La Ley Seca del Silencio. Silencio que aún ahora, dos meses después de haber sido derogada la ley, cualquier observador imparcial o Inspector Observador Vigilante acreditado puede constatar en cualquier lugar del mundo donde se reúnan dos o más personas. Se da la curiosa circunstancia de que las reuniones clandestinas que proliferaron de inmediato en todos los hogares, moradas o espacios privados a consecuencia y por causa de la ley, conocida entre el vulgo como "La Chita Callando", ha conllevado más intervenciones policiales por violencia de género, de sexo, doméstica, fratricida, parricida física y verbal que la que se haya podido constatar y medir antaño en los campos de fútbol y platós de televisión planetarios. Ese silencio hiriente, punzante, desafiante, popular y de dominio general corre el riesgo de convertirse en un arma letal más poderosa que los proyectiles de explosión nuclear o las armas químicas.

Alguien ha sugerido que para paliar esta catastrófica situación los Inspectores Observadores Vigilantes acreditados debieran hacer presencia en lugares como bares, restaurantes, líneas de metro, autobuses, trenes, aviones y obligar a la gente a pronunciar cuando menos una frase que les despierte de su ostracismo voluntario y obstinado. La frase propuesta reza "El poder de la palabra me hace libre y feliz".

En el bar de aquella esquina se escucha a un grupo de parroquianos ante un copa de orujo y café caliente pronunciar en voz alta la frase de marras, animados por el dueño del local y un Inspector Observador Vigilante de la Corporación Local que toma notas en su Cuaderno de Bitácora e Incidencias sobre La Palabra y El Silencio. Un tipo exclama "¡ Me estaba quedando afónico de tanto gritar en casa seis horas seguidas y guardar mutis por el forro el resto de la jornada!"....Las consultas de los otorrinoralingólogos son las más demandadas según las últimas estadísticas. Psicólogos y neurólogos tienen menos clientes. Disculpas, pacientes, quise decir.

2 comentarios:

Travis Rabbit dijo...

¿Qué nueva Ley estará tramando ahora la Organización de los Continentes Unidos?
Con este extraordinario relato, tras "La muerte de los funcionarios" y "La caja de libros", parece que te quieres hacer un sitio entre Ray Bradbury, Huxley, Anthony Burguess. Philip K.Dick , George Orwell y Arthur C. Clarke.
Todos son excelentes, pero prefiero a Bradbury.
¿A qué esperas?¿Aún no has llevado al niño a ver Ratatouille?

gemmayla dijo...

Hello Travis:

Fuimos a ver Ratatouille...Magnífica !!! En el cine de barrio de mi ciudad natal, que ya precisa un remodelación urgente. El cine me refiero, que no la ciudad, que está bella y decimonónica. Creo que ese cine será reconvertido en una sala de minicines o acabará cerrando, como el Bristol de la calle Fuencarral En el Bristol vió mi niño su primera peli, "Buscando a Nemo" justo la misma semana de su definitivo cierre y clausura. ¡Qué lástima! A mi me encantan los cines que nacieron con el propio cinematógrafo. Me producen pavor y fobia los cines, estilo CINESA Proyecciones. Se siente y sufre ahí el "síndrome del cine nuevo" y las palomitas caen como una patada en el estómago. Pero, amigo mío, los tiempos cambian irremediable e inexorablemente.

No me gusta el relato de ciencia ficción demasiado, pero es una especie de reto el que me he marcado, auspiciado por una muy buena amiga, que domina el género como nadie. Creo que el escritor debe enfrentarse a todo tipo de retos.

Muy feliz día !!! Mic, mic, corriendo, corriendo !!!