25 de septiembre de 2008

"Madrid, 2 de Mayo 1808-2008"

¡Corre, corre, aún estás a tiempo si no has tenido ocasión! Hasta el 28 de los presentes puedes visitar la exposición "Madrid 2 de Mayo, 1808-2008, Un Pueblo, Una Nación" en el centro de exposiciones Arte Canal.

Encontramos ocasión de verla el pasado domingo. A las cuatro y media de la tarde no había nadie, sólo nosotros. Salimos sobrecogidos. Invertimos tres horas, que pasaron volando. Creo que lo que más me impactó fue el percatarme de una vez por todas y para siempre de la osadía, los arrestos y el coraje con los que el pueblo madrileño - no sólo el madrileño. Había personas de todas partes, hasta de Santa Coloma de Queralt, donde reside parte de mi familia - arramblaron contra las tropas napoleónicas y la arrogancia insolente de Joaquín Murat, cuñado de Napoleón que pretendía ser Rey de España y tuvo que conformarse con serlo de Nápoles, como Joaquín I Napoleón. Creo que el careto de muñeca pepona de este tipo, sus maneras prepotentes, su arrogancia fueron seguramente en gran parte motivo más que suficiente para aborrecer lo "francés" de entrada y de por vida. Me resulta menos antipático Pepe Botella, José Bonaparte. Me resulta menos antipático Nicolás Sarkozy. Siempre me he preguntado qué habría sido de nuestra nación si se hubiesen cumplido los sueños afrancesados de Leandro Fernández de Moratín, que tomó partido por los franceses y llegó a ser nombrado bibliotecario mayor de la Real Biblioteca por el rey José Bonaparte. No negaré que hubo un tiempo en mi adolescencia que admiraba la campaña napoleónica italiana. Aquel joven de Córcega que arengó a sus tropas «Soldados: estáis mal vestidos y mal alimentados. El gobierno os debe mucho. Grandes provincias y ciudades serán vuestras. Allí hallaréis gloria y riqueza». Me impresionó mucho "Napoleón" del director Abel Gance de 1927. Tanto que me compré la copia original restaurada con música de Carmine Coppola interpretada por "American Symphony Orchestra" y la visioné varias veces. Ahora quiero conseguirla en DVD. Me fascina ese Napoleón al borde del naufragio sobre una precaria embarcación solo, pero lleno de coraje y valentía. Creo que le habría ido mejor con Désirée Clary que con Josefina. Me lo dice mi fina intuición femenina, "Has hecho mi vida miserable, pero soy bastante débil para perdonarte". Casada con el general Bernadotte, futuro rey de Suecia y Noruega Carlos XIV Juan, durante su estancia en París durante las ausencias del marido, realizaba en su casa tertulias literarias a las que me habría encantado poder acudir. Se convirtió en una dama muy popular. El socialismo casi perfecto que reina en Suecia y Noruega es para mi un gran referente en la actualidad. Sí, sin duda a Napoleón le habría ido muchísimo mejor con Désirée. Un día de estos le dedico un relato. Ahora caigo en la cuenta que nunca he tenido ocasión de ver su historia llevada al cine por Henry Koster. Creo que será una de las pocas pelis que me quedan por ver de Marlon Brando y Jean Simmons. Me la apunto.
Volviendo a la exposición. No sabía que Manuela Malasaña fuese tan joven, una adolescente de quince años cuando encontró la muerte. No sabía que su padre hubiese sido un panadero francés, "españolizado" que cambió su apellido Malesange por la versión española "Malasaña". No sabía que no están demasiado claras las dos versiones que circulan sobre el momento fatal. Ambas versiones, tanto si creemos que luchó y se incorporó a la defensa del Parque de Artillería de Monteleón, facilitando el suministro de pólvora y municiones, como si defendemos que habría quedado en su taller al abrigo de la lucha y de regreso a casa se topó con un grupo de soldados que quiso abusar de ella y vió que escondía las tijeras de labor, consideradas "arma" y por tal motivo detenida y ejecutada, si creemos una u otra versión decía, o no creemos ninguna. Si imaginamos que en vez de tijeras portaba un simple alfiler. Si pensamos que era casi una niña. Si pensamos que su padre era un francés matando a diestro y siniestro a compatriotas suyos. Si pensamos que hombres y mujeres del pueblo, pertrechados con aperos de labranza, unas navajas y cuchillos muy rudimentarios pero francamente de filo temible, tijeras y agujas de costureras, macetas de geranios de las ventanas, bravura, fiereza rayana en locura, unos gobernantes viles, pacatos, una aristocracia ramplona, un clero asfixiante, una península ibérica con forma de piel de toro con sus astas apuntando al sol, entonces, si pensamos en todo ello no es de extrañar que Manuela Malasaña y su padre Juan Malasaña sean elevados a los altares heroicos con todo el pueblo llano.
Ahora sé un poquito más de Luis Daoíz, Pedro Velarde, Jacinto Ruiz. Los dos leones de bronce que adornan la entrada principal del Congreso de los Diputados en Madrid, fundidos en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, reciben los nombres de "Daoíz y Velarde" en honor a ambos militares españoles.

Pero no te cuento más, tienes que ir. Seguro que ya has ido y me estoy columpiando. ¿Qué te pareció? ¿Qué impresiones sacaste?...Me pregunto, ¿cómo será Madrid en 2808? ¿existirá? ¿Nova Madrid en el Planeta Aguirre-Gallardón de la Galaxia Andrómeda? ¿Se defenderán los madrileños y las madrileñas con virus letales de última generación de la invasión extraterrestre? ¿Serán estos extraterrestres seres superiores a los que conviene seguir, aceptar como nuevos colonizadores y emular? La Ciencia Ficción está servida.

3 comentarios:

travis dijo...

Hola Gemma:
No sé qué habría sido de España si los franceses hubiesen ganado, los ingleses no nos hubiesen sacado las castañas del fuego (en su propio beneficio.Conozco el british percal)con la ayuda de gente de motes muy carpetobetónicos, como "El Empecinado". Supongo que algo mejor estaríamos.
Nos habríamos ahorrado un siglo XIX muy movidito, con guerras civiles que aún perduran disfrazadas,con los de siempre cargándose a los liberales (somos los inventores del liberalismo, nada que ver con el neo-idem) y un siglo XX no menos vergonzoso. Ominoso, que es una palabra muy chula.Se debería escribir con hache, de "a puro huevo".
Por lo menos tendríamos de Presidente de la República Española a un descendiente de judios casado con una beldad italiana, cante bien o mal, que se trajinó a Eric Clapton, Mick Jagger y Vicent Pérez. Ya ves que no hay color. Ni hipocresías, ni comunicados de prensa.
Mi excelente consideración de lo francés viene de que su lengua fue la que estudié en mi bachiller. Siendo unos mocosos traduciamos a Valery y su Cementerio Marino, Baudelaire, Musset( éste me caia muy bien), incluso a Rabelais... Ahora a los estudiante se les pide que digan "My name is Pepiño" , y si no cometen 20 errores en esa frase, les dan notable.
Como estamos tú y yo a solas hoy... te cuento una anédota, que abunda en mi querencia a las enfants de la patrie:
Cuando salía de la facultad durante mi estancia en Inglaterra solía ir a un pub cercano al campus. Un pub muy británico, donde a veces aparecían unas tías y hacían streep-tease sin que nadie prestase gran atención...y mucho menos se desgañitara con "piropos" propios de nuestra raza. (Y era gratis..una tapita al saxón modo)
Sucedió que en la mesa a la que me senté para tomar mi pinta, justo frente a mi, estaba una chavala francesa, una gala regalada, acompañada por un trasalpino muy aparente..Casi tan guapo como yo, con eso digo todo.
No sé...sería que mis ojos son dos asterixcos, el caso es que la fille se deshizo subito del súbdito italiano, quien se despidió a la francesa, tal vez porque éste hiciese honor al libro más breve del mundo: "Héroes de guerra italianos", y pensase que "soldado cobarde, pero vivo, vale pa otra guerra".
No te cuento lo que siguió porque todos los horarios son infantiles, pero te aseguro que prefiero ser fusilado por una demoiselle que por una botelle.
Lo gracioso del caso, es que tras gastarme mis buenas libras en llevarla en taxi a la casa donde trabajaba de au-pair, cuando llegué a mi piso me di cuenta de que con el fragor de la batalla había tenido un olvido imperdonable: no le pedí su telephone number...y en una megápolis como Londres no eres nadie sin una agenda repleta.
Así que no volví a paladear aquel obús de Verdún.
Algún tiempo después, estaba yo en el pasillo de la facultad en compañía de una madrileña ( no eperarás que te cuente ahora esa otra anécdota)...y de repente, como una exhalacion, noté que una zagala trés jolie se avalanzaba sobre mí, y me atornillaba un french kiss ..y sin darme tiempo a reaccionar, se alejó corriendo. Era mi francesita. Y asi, en menos que canta su símbolo nacional, perdí a la madrileñita y a la apasionada gabacha.
Nota al margen: hoy vi un anuncio en un bar que decía :"Se necesita camarera. Indispensable buena presencia" Estuve a punto de sacar mi spray y graffitear: " Y tú, patrón mamón, ¿tienes buena presencia?".
CURSO_URGENTE_DE_FRANCÉS

travis dijo...

vaya.. he escrito mal "striptease" (de strip (desvestirse) y tease (tomar el pelo). Y puse mal la tilde en "très". Pero lo que más me jode es lo de "anédota" ¡Qué pensarán de mí los visitantes de tu blog!!...Analfabeto en muchos idiomas...je.. las prisas...mis típicos typos al teclado, y la hora.
No me suspendas, eh!
bisous.

Gemmayla dijo...

Hola Travis:

Querido amigo, creo que los y las visitantes de mi blog están como yo, curados/as de todos los espantos posibles.
Preciosa juventud la tuya, inolvidable, por lo que se desprende de tus anécdotas anglofrancófonas.
Te cuento una que viví yo en los prolegómenos de mi adolescencia. Hicimos un viaje de intercambio estudiantil a un pueblecito del sur de Francia precioso donde muchos residían en castillos medievales rehabilitados, me refiero a muchos padres y estudiantes franceses. ¡Una pasada! A mi me tocó una familia encantadora que vivían en un enorme caserón de la campiña, una de esas casas que puedes contemplar en las pelis de Eric Rohmer, en "Conte de printemps" - la adolescencia la asociamos a "le printemps" y a las "4 aventures de Reinette et Mirabelle" -. Sitúate. Yo, por aquel entonces, era más inocente y bella que Michelle Pfeiffer en "Dangerous Liaisons". Seguía pensando que los niños y niñas venían de París. ¡Te lo juro por Snoppy! Y allí en aquel pueblecito sureño francés las niñas adolescentes se desayunaban a instancia de sus madres con la píldora anticonceptiva. Un día, una de las alumnas francesas dió una macrofiesta en su castillo particular con el permiso de sus padres que se ausentaron para mayor regocijo general. Después de los canapés y las coca-colas, los alumnos varones franceses y españoles se tiraron a las alumnas francesas ante el estupor, asombro y pasmo de las pacatas alumnas españolas. Me pareció hasta ver camas redondas con "overbooking" colchonero. Me cuento entre aquellas pacatas españolas, inocentes, aún no salidas del cascarón del candor, la gracia, la doncellez, la virginidad, etc..etc...Total, que a mi la cabeza me daba muchas vueltas ante aquel espectáculo para mi nuevo, de bacanal y orgía, de mucho desorden y tumulto promiscuo y confuso. Recuerdo que le dije a mi mejor amiga, "Me largo de aquí" y ella me respondió, ¿Y a dónde podemos ir? Todo me da miedo". Muy enojada le contesté, "¡Cobarde" y me largué. Fuera robé una bicicleta. ¡Como lo oyes, Travis! Juasjuas, fué un robo en toda regla con fuerza en las cosas, porque rompí la cadena que la sujetaba con una especie de cizalla. Y me largué con la bici. Me sentía libre, féliz y al mismo tiempo cabreada, muy cabreada. Recriminaba a las adolescentes francesas, que siendo casi niñas, actuasen como vulgares mujerzuelas. Y de los españoles no te cuento, Travis, lo que pensaba, juasjuas. ¡Pero que inocentes éramos las mujeres españolas por aquel entonces! El caso es que después de una soberan excursión por aquellos parajes idílicos, subiendo y bajando cuestas, se me cruzó un coche, salido de no sé donde, de un camino creo y por exquivarlo me pegué un trastazo con la bicicleta que acabé en el suelo muy mal parada y la bicicleta destrozada. El conductor del coche me quería ayudar y yo no me dejaba. Le dije en "español" que me quitase sus asquerosas manos de encima, juasjuas. Menos mal que no entendió nada. Tenía un disgusto del quince por haber roto la bicicleta. ¿Cómo iba a explicar a todos todo aquel embolado en el que me había metido? El caso es que el conductor, muy amable, me llevó al hospital y me curaron las heridas y luego me acompañó al castillo, que se suponía que era mi lugar de origen o destino. Allí ante los padres de la anfitriona, propietaria de la bicicleta, rompí a llorar como una idiota. Ellos, super comprensivos y encantadores, intentaban consolarme y entonces yo lloraba más y más. asi que el abuelo de la familia trajo una botella de Armagnac del oeste de la Occitania y me dieron a beber tantas copas para que me tranquilizase y me recuperase del disgusto que entonces me dió por contar chistes y reir. Acabamos todos con un pedal del copón, Travis. Unas risas y carcajas de órdago. ¡Qué jartá de reir!. No me recriminaron. No me dijeron ni una sola palabra sobre la bicicleta. El bochorno que sentía era monumental, pero el Armañac del abuelo surtió efecto de bálsamo...Cuando regresé a España, mis padres, asustados, me preguntaron qué me había pasado. "Nada. No os preocupéis. Me caí de una bici haciendo el cabra". Juasjuas. Ahora pienso qe en aquel viaje fui muy féliz. Monté a caballo. La familia que me tocó en acogida era fabulosa y mantuvimos charlas en francés muy interesantes hasta altas horas de la noche. Les importó nada que rompiese la cadena con una cizalla y robase la bici, que luego la destrozase. Me parecieron personas muy avanzadas y cultas, si las comparaba con las buenas gentes de nuestra patria. A mis padres nunca les hablé de que las niñas ya tomaban la píldora, instruidas por sus madres. Que estas niñas copulaban con los niños de su edad sin ningún pudor o miramiento. Sólo les conté de la misa, la media. Juasjuas.
Creo, Travis, que mi experiencia francesa fue de lo mejor. Creo, que las mujeres españolas seguimos viviendo el sexo como un gran tabú. Creo que seguimos creyendo en el mito de la virginidad, seguimos esperando a nuestro Príncipe Azul. Esto se sigue viendo para bien y para mal incluso en mujeres muy jóvenes, aunque parezca lo contrario. Creo además, Travis, que los hombres españoles siguen siendo los más machistas y retrógrados de Europa. Tanta represión, tanta dictadura, tanta beatería hizo honda mella en nuestra trasmisión genética. Eso es así, Travis. ¡Qué triste! Pero al mismo tiempo, qué peculiares y especiales nos hace en el mundo.

Muy féliz semana !!!