«A Sofonisba, mi mujer .... quien es recordada entre las mujeres ilustres del mundo, destacando en retratar las imágenes del hombre " Orazio Lomellino Sofonisba ha llegado a Roma. Sólo tiene veintidos timoratas y tímidas primaveras y su padre, miembro de la baja nobleza genovesa, Amilcare Anguissola le ha hecho jurar sobre la tumba de su esposa y madre de Sofo que se presentará ante el gran Miguel Ángel, "sea como sea" y se pondrá bajo su protección y docta instrucción. Antes de partir, Sofonisba se ha despedido de sus cinco hermanas, Elena, Lucía, Europa, Minerva y Ana María y de su único hermano varón, Asdrúbal, ante la mirada atenta y severa del padre. En un descuido Asdrúbal le ha susurrado al oído "Ten cuidado, Sofo. Tengo entendido que a él sólo le gustan los jovencitos y es un viejo amargado y gruñón. Si te hace algún mal, te vengaré." Sofonisba ha sido acompañada por un grupo de pintores, discípulos del genio a su taller escultórico, donde un Migu...
Comentarios
El hombre ha colonizado todo el planeta. Se asentó allí donde podía proveerse mejor de recursos, afrontando y asumiendo los riesgos.
No creo que los japoneses maldigan a la Naturaleza. Participan en un inteligente toma-y-daca con ella.
En el pasado siglo, tan constreñidos en un espacio vital que les venía pequeño, quisieron expandirlo, lo cual acarreó consecuencias trágicas.
El hombre cuida la Naturaleza en un grado semejante al que yo le dedico a mi cuerpo. Si construyo centrales termonucleares y rascacielos al borde de mi Cinturón de Fuego, su hebilla acaba por quemarme.
Todo entra en la dinámica de la lucha por la supervivencia y en los límites que sobrepasemos.
El hombre crea periódicos digitales donde aparece la noticia del terremoto ocupando toda la pantalla. En cuanto accedes a ella, se queda cubierta por un gigantesco banner publicitario donde una chica muy mona te advierte, sin la menor consideracion para con las víctimas ni contigo mismo, de que ya es primavera en El Corte Inglés.
Al final acabas en la planta 4ª, comprando un televisor de plasma, japonés, en el cual las imágenes de las catástrofes se ven en alta definición.
Y el mundo sigue girando. Aunque yo tenga la impresión de que está a punto de deternerse. Pero es mi mundo, no el mundo.
Ha sido tal la magnitud del seísmo que los geofísicos creen que el eje de rotación de la Tierra podría haberse desplazado casi 10 centímetros. El impacto de este terremoto en nuestro planeta puede ser el segundo mayor del que se tiene constancia, detrás del que asoló Chile en 1960.
Y realmente preocupante esa alerta máxima por el aumento de radiación en la central nuclear de Fukushima.
Como decía un periodista, aquello se asemeja al Apocalipsis...
Estas cosas continuaran ocurriendo, porque tampoco los grandes avances que ha logrado el hombre en su intención de preveer y evitar estas catástrofes, podrán detenerlos. Es la pequeñez del hombre, frente a la naturaleza.
Solo queda volver a comenzar de nuevo... Que Dios bendiga al pueblo japonés y le procure mucha, mucha fuerza, para renacer.
Besos
Las situaciones difíciles estarán en nuestras vidas mientras necesitemos aprender algo de ellas.
Os mando un beso enorme a todos con cariño en estos momentos de reflexión. Por desgracia cosas así son las únicas que nos hacen cambiar conceptos.
Estoy contigo, Travis, que la Naturaleza siempre ha sido la misma. Estos seismos suceden cada cierto tiempo. Según los expertos casi con una regularidad y precisión matemática, pero con la fatalidad de que el hombre aún no es capaz de predecirlo. Confiemos en que la ciencia avance y sea posible predecirlos como se predicen la lluvia y los días de anticiclón.
Estoy contigo, Diciembre: la insignificancia del hombre ante la Naturaleza, su pequeñez es palmaria. Es un duro golpe a su arrogancia y los arrebatos de egolatría y egocentrismo.
Sate, lamento no coincidir contigo en parte. Venimos de la Naturaleza. En la historia del Planeta, llevamos escasamente 10 segundos como urbanitas y aprendiendo a vivir alejados de nuestra esencia, con modelos nuevos que nos alejan pero que también nos hacen cobrar conciencia que no debemos renunciar a nuestros orígenes y a nuestra dilatada trayectoria como Hijos de la Madre Naturaleza. Pese a las tropelíás y desaguisados humanos, es siempre muy superior la fuerza y la dinámica de la Naturaleza para humillar nuestra prepotencia y arrogancia, pero es también descorazonador, que aunque la concienciación global crece y crece día a día y los humanos nos esforzamos pon reconciliarnos con nuestros orígenes, la Naturaleza no devuelve favor por favor. Se muestra harto despiadada y si actuásemos como ella se nos quitaban hasta las ganas de reciclar. Somos millones las personas en el mundo, cuya conducta es casi intachable con respecto a la concienciación y responsabilidad ecológica y no vemos una contrapartida. Vamos, que un tipo loco como Gadafi, se queda en un simple David frente a este Goliat al que se nos hace difícil ver con Amor y Respeto. ¿Qué es esto frente al 11M madrileño? Ya sé que estas comparaciones pueden resultar odiosas y lacerantes, en especial para los familiares de las víctimas, pero francamente esa es la lamentable realidad palmaria y esto siempre servirá de pretexto a los desalmados humanos para seguir delinquiendo en lo ecológico y en lo humano.
En fin, disculpad mi tono, pero me siento bastante indignada y cabreada con esa Madrastra Naturaleza que no la veo Madre por ninguna parte.
Besos tristes
Espero que los japoneses no piensen como yo, sigan siendo tan tenaces, estoicos, equilibrados, denodados y esforzados en su afán de reconciliar alta tecnología, alta arquitectura, alta constancia incombustible con los malditos seísmos y tsunamis que les castigan con tanta crueldad.
Un abrazo